Guatemala - Rural Women Diversify Incomes and Build Resilience
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Áreas prioritarias
Apoyar a los movimientos feministas, de derechos de las mujeres y por la justicia de género para que sean una fuerza impulsora de retos a los sistemas de opresión y para la creación conjunta de realidades feministas.
La Construcción de Economías Feministas se trata de crear un mundo con aire limpio para respirar y agua limpia para beber, con trabajo significativo y cuidado para nosotrxs y nuestras comunidades, donde todxs podamos disfrutar de nuestra autonomía económica, sexual y política.
En el mundo en que vivimos hoy, la economía sigue dependiendo del trabajo de cuidado no remunerado o subvalorado que realizan las mujeres para ganancia de otrxs. La búsqueda del «crecimiento» solo expande el extractivismo, un modelo de desarrollo basado en la extracción y explotación masiva de los recursos naturales que sigue destruyendo a las personas y al planeta mientras concentra la riqueza en manos de las elites globales. Mientras tanto, el acceso a la salud, a la educación, a un salario digno y a la seguridad social se están convirtiendo en el privilegio de pocxs. Este modelo económico se asienta sobre la supremacía blanca, el colonialismo y el patriarcado.
Adoptar solamente un «enfoque de empoderamiento económico de las mujeres» es solo integrar aún más a las mujeres a este sistema. Ese ‘empoderamiento’ puede ser un medio temporal de supervivencia, pero debemos plantar las semillas que hagan que otro mundo sea posible mientras derribamos los muros del que ya existe.
Creemos en la capacidad de los movimientos feministas de trabajar para el cambio con alianzas amplias que atraviesen distintos movimientos sociales. Al amplificar las propuestas y visiones feministas, nuestro objetivo es construir nuevos paradigmas para economías justas.
Nuestro enfoque debe ser interconectado e interseccional, porque la autonomía sexual y corporal no será posible hasta que todxs y cada unx de nosotrxs disfrute de sus derechos e independencia económicos. Queremos trabajar con quienes resisten y enfrentan el auge mundial de la derecha conservadora y de los fundamentalismos religiosos, porque no es posible ninguna economía justa hasta que no hagamos crujir las bases del actual sistema.
Nuestras acciones
Nuestro trabajo enfrenta al sistema desde adentro y expone sus principales injusticias
Promovemos agendas feministas: Enfrentamos al poder corporativo y su impunidad por los abusos de derechos humanos trabajando con aliadxs. Así nos asegurarnos de llevar a los espacios de decisión política las perspectivas feministas, de derechos de las mujeres y de justicia de género. Un ejemplo sobre el que puedes leer más es nuestro trabajo sobre el futuro instrumento legalmente vinculante sobre las «corporaciones transnacionales y otras empresas comerciales con respecto a los derechos humanos», en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Movilizamos acciones solidarias: Trabajamos para fortalecer los vínculos entre los movimientos feministas y por la justicia impositiva, incluyendo el reclamo de que los recursos públicos perdidos a través de los flujos financieros ilícitos (IFFs, por sus siglas en inglés) sean usados para asegurar la justicia social y de género.
Construimos conocimiento: Brindamos a las defensoras de derechos humanos información estratégica que es vital para enfrentar el poder corporativo y el extractivismo. Contribuiremos a construir conocimiento acerca del financiamiento local y global para el extractivismo,y los mecanismos de inversión que lo sostienen.
Creamos y difundimos alternativas: Movilizamos a nuestra membresía y a los movimientos imaginando de manera colectiva economías feministas, y compartiendo conocimientos, prácticas y agendas feministas por la justicia económica.
«La revolución corporativa va a colapsar si nos rehusamos a comprar lo que están vendiendo: sus ideas, su versión de la historia, sus guerras, sus armas, su idea de inevitabilidad. Otro mundo no solo es posible, sino que está en camino. En los días tranquilos, puedo oírlo respirar».
Arundhati Roy, War Talk.
Contenido relacionado
CFA 2023 - Themes - ES
Temas
Apreciaremos propuestas de actividades referidas a todo el rango de áreas temáticas e intersecciones que son importantes para los movimientos feministas y por la justicia de género. En el formulario de propuesta podrás marcar más de un tema que se adecúe a tu actividad.
Cuerpos libres, espíritus libres: todo lo que que se relacione con la autonomía corporal, el género y la sexualidad, la salud y los derechos reproductivos, la libertad de vivir sin violencia de género, la libertad de vivir segurxs, el placer y la alegría en nuestros cuerpos diversos, identidades y comunidades, y mucho, mucho más.
Resistir frente a los antiderechos: tanto a nivel local como global, lxs feministas están liderando la resistencia frente a todas las formas de opresiones interseccionales, incluidos los fascismos, los fundamentalismos y los regímenes autoritarios; tenemos mucho para compartir y mucho sobre lo cual elaborar estrategias conjuntas.
Movimientos y organización: conozcamos nuestros respectivos movimientos. Desde el tránsito por los espacios de poder (internos y externos) hasta las estrategias de protección frente a la represión de las mujeres y las personas de género no normativo defensoras de los derechos humanos, desde el armado de alianzas hasta las formas creativas y exitosas de organización: aprendamos e inspirémonos recíprocamente.
Justicia económica y economías feministas: este tema abarca todos los esfuerzos feministas para transformar nuestras economías, desde el desafío de los modelos extractivistas dominantes y la defensa de los derechos laborales, hasta corporizar y vivir prácticas y alternativas económicas feministas en la vida cotidiana.
Financiar y dotar de recursos al activismo: obtener el financiamiento imprescindible constituye un desafío compartido para los movimientos de todo el mundo; estudiemos juntxs el ecosistema de financiamiento feminista, desde el análisis crítico hasta las experiencias de primera mano y las formas prácticas de financiar el trabajo feminista.
Clima, justicia ambiental, tierra y agua: la justicia ecológica y climática tiene profundas raíces en muchos de nuestros movimientos y comunidades; desde las tradiciones ancestrales hasta las visiones futuristas, desde los poblados ecológicos hasta las campañas para poner fin al extractivismo y acceder a la justicia, invitamos a abarcar un amplio rango de actividades sobre todos los aspectos de la justicia climática y ambiental.
Militarización, guerra y conflicto armado: nuestro objetivo es poner de relieve la organización, el análisis y las experiencias feministas que a menudo se encuentran en las primeras filas de la respuesta a las crisis, ayudando a sostener la vida, la comunidad y la justicia en los momentos más duros de guerra y conflicto prolongado.
Descolonización: la descolonización es central en todos y cada uno de nuestros temas y, sin embargo, también constituye, en sí misma, una agenda feminista clave de resistencia y construcción de mundo en muchas realidades coloniales y postcoloniales.
Realidades digitales y tecnología feminista: nos entusiasma esta oportunidad de celebrar las increíbles iniciativas feministas que transforman los mundos digitales, desafían las estructuras de poder de los gigantes tecnológicos y democratizan la tecnología, convirtiéndola en algo verdaderamente por y para la gente.
Justicia de sanación: existe una increíble diversidad de abordajes sobre el cuidado colectivo y la justicia de sanación. En todo el mundo, sanadorxs y movimientos están reivindicando la justicia de sanación como principio político, como conjunto de prácticas, como viaje de aprendizaje, como forma de vida y mucho más.
¡Agrega aquí tu propio tema!
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Snippet - CSW68 - AWID In-Person Exhibit Booth - ES
Stand de exhibición presencial de AWID
📅 Martes 12 de marzo
🕒 9:00 a. m. - 5:00 p. m. EST
🏢 Armenian Cultural Center, 630 2nd Ave. esquina con 35th St
Snippet - WITM About the survey - ES
Acerca de la encuesta
GLOBAL Y DIVERSA: Reflexiona acerca de las realidades de la dotación de recursos entre las organizaciones feministas a escala mundial y desglosada por regiones.
CONTEXTUALIZADA: Se centra en las voces, perspectivas y experiencias de los movimientos feministas en toda su riqueza, audacia y diversidad, en sus respectivos contextos.
DE CREACIÓN CONJUNTA: Desarrollada y puesta a prueba en consulta estrecha con lxs afiliadxs y movimientos aliados de AWID.
COMPLEMENTARIA: Contribuye a la evidencia disponible acerca del estado de la dotación de recursos para las organizaciones feministas, por los derechos de las mujeres y la justicia de género por parte de activistas, donantes feministas y aliadxs, y la difunde.
PLURILINGÜE: Disponible en árabe, español, francés, inglés, portugués y ruso.
CONFIDENCIAL: Damos prioridad a tu privacidad y anonimato. En ningún caso, AWID divulgará información acerca de una organización en particular ni exhibirá información que permita identificar a una organización por su ubicación o características. Los detalles de nuestra política de privacidad se encuentran disponibles aquí.
ACCESIBLE: Es accesible a personas con distinto grado de capacidades auditivas, de movilidad, visuales y cognitivas, y responderla toma aproximadamente 30 minutos.
REPLICABLE: Es susceptible de ser replicada por los movimientos en sus respectivos contextos; las herramientas y los conjuntos de datos de la encuesta estarán disponibles al público como forma de apoyar una mayor investigación y la promoción colectiva.
¿Puedo responder la encuesta por fuera de KOBO y compartir las respuestas con ustedes a través de correo electrónico?
Salvo que existan cuestiones de accesibilidad o que respondas la encuesta en otro idioma, alentamos encarecidamente a usar KOBO a los efectos de contar con una recopilación y un análisis de datos estandarizados para la investigación ¿Dónde está el dinero?
Las realidades de la dotación de recursos y del estado del financiamiento para los movimientos feministas cambia con rapidez, ¿la encuesta es de carácter excepcional?
No, no lo es. Se basa en los 20 años de historia de AWID movilizando más y mejor financiamiento para el cambio social encabezado por los feminismos, y se trata de la tercera edición de la investigación ¿Dónde está el dinero para las organizaciones feministas? Aspiramos a repetir la encuesta ¿Dónde está el dinero? cada tres años.
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Clone of Snippet - Intro WITM - ES
«¿Dónde está el dinero para las organizaciones feministas?»
¿Cuánto sabes sobre financiamiento feminista? 📊 Pon a prueba tu conocimiento sobre la movilización de recursos para el financiamiento de la organización feminista, respondiendo al cuestionario "¿Dónde está el dinero?":
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los diversos grupos, colectivos y organizaciones feministas de todo el mundo que respondieron a la encuesta WITM. Su participación y sus puntos de vista han sido inestimables y enriquecerán enormemente nuestra comprensión colectiva de los recursos feministas a nivel mundial.
Co-creando un hogar político para los movimientos feministas
Del 27 - 30 April, 2026, AWID estará en la Conferencia Women Deliver 2026, co-creando un hogar político con movimientos feministas y de justicia de género basado en el cuidado y la solidaridad transnacional.
En un momento en que el fascismo y la militarización continúan en aumento a nivel global, la conexión feminista y la solidaridad a través de las fronteras es lo que realmente necesitamos. Estamos organizando múltiples espacios en Women Deliver y en línea para conectar movimientos entre sí en conversaciones para construir agendas feministas de solidaridad y acción.
El Tributo de AWID es una exhibición de arte que honra a feministas, a activistas por los derechos de las mujeres y de la justicia social de todo el mundo que ya no están con nosotrxs.
En 2020, hacemos un cambio
El Tributo de este año cuenta y comparte las historias y narraciones de quienes crearon conjuntamente realidades feministas, ofrecieron visiones de alternativas a los sistemas y actores que nos oprimen, y propusieron nuevas formas de organizarnos, de movilizarnos, de luchar, de trabajar, de vivir y de aprender.
Se agregan a la galería 49 retratos nuevos de feministas y defensorxs de derechos humanos. Aunque muchxs feministas y defensorxs han fallecido debido a edad avanzada o enfermedad, muchísimxs han sido asesinadxs debido a su trabajo y por ser quienes eran.
Esta violencia creciente (de parte de Estados, empresas transnacionales, crimen organizado, sicarios no identificados, etc.) no se dirige solo a activistas individuales sino a nuestro trabajo común y a las realidades feministas.
Al compartir las historias de lxs activistas en este Tributo, mantenemos vivo su legado y nos inspiran para el trabajo futuro de nuestros movimientos.
Lors retratos de 2020 fueron diseñados por la ilustradora y animadora galardonada, Louisa Bertman.
En AWID nos gustaría agradecer a las familias y organizaciones que nos compartieron sus historias personales, y así haber contribuido a este memorial. Nos unimos a ellxs para continuar el extraordinario trabajo de estxs activistas y defensorxs, y en el esfuerzo para asegurarnos de que se logre justicia en los casos que permanecen en la impunidad
"Ellos trataron de enterrarnos pero no sabían que éramos semillas."‐ Proverbio Mexicano
Presentamos el Tributo por primera vez en 2012
Primero tomó forma como una exposición física de retratos y biografías de feministas y activistas que habían fallecido, en el 12º Foro Internacional de AWID, en Turquía. Ahora vive como una galería en línea, que actualizamos cada año.
Desde 2012 hemos presentado más de 467 feministas y defensorxs.
Nana Adjoa Sifa Amponsah, una joven de Ghana, sueña con «una sociedad en la que las jóvenes que se gradúan sientan orgullo de ser 'agroemprendedoras' a cargo de emprendimientos agrícolas y en la que haya una buena relación precio-calidad para los productos de la agricultura a pequeña escala».
Nana confía en que las agroemprendedoras lograrán influir sobre la economía de Ghana e impulsarla, «produciendo alimentos saludables y campesinas ricas».
«Creo firmemente que si hay un sector que puede ayudar a reducir cinco de los problemas más urgentes del mundo —desempleo, inseguridad alimentaria, pobreza, hambre y desnutrición— es la agricultura».
Emprendedora social certificada por el Institute of Social Entrepreneurs [Instituto de Emprendedores Sociales, ahora conocido como Kanthari], Nana tiene experiencia directa de campo en seguridad alimentaria, gestión estratégica y agricultura adquirida en África, Asia y Europa. Con los años, Nana se ha convertido en una experta en gestión de proyectos y ha generado muchos proyectos y programas que ayudan a generar cambios duraderos. También está capacitada en movilización de recursos y en planificación de eventos y proyectos.
En la actualidad, Nana es la Presidenta de Direct Impact Foundation [Fundación Impacto Directo], una organización con sede en Ghana que se propone cerrar la brecha educativa entre las zonas rurales y las urbanas. También es la creadora de Guzakuza, un emprendimiento social que combina la agricultura y el espíritu emprendedor para generar mentalidades agroemprendedoras. Guzakuza es una palabra suajili que significa «cultivar para cambiar vidas». Para Nana, se trata de un enfoque para hacer frente a los problemas más urgentes, al que por su sigla en inglés ella llama ‘la solución ACT’ (incidencia , cooperativas y capacitación).
«La pregunta más importante que hago todo el tiempo es ¿cuál sería el cambio más profundo? ¿Cómo vamos a alimentar a una población que se estima será de 9 mil millones en 2050 si somos todas abogadas, médicas e ingenieras?»
Nana está afiliada a AWID desde comienzos de 2014. Le gusta viajar, escribir y cocinar, y le apasionan la fotografía y la agricultura.
Escucha su “Dream Speech” [Discurso sobre mi sueño] (en inglés) en el que podrás encontrar más información sobre la ‘solución ACT’.
Nana Adjoa Sifa Amponsah, une jeune femme ghanéenne, rêve d'une « société dans laquelle les jeunes diplômées seraient fières d'être des agro-entrepreneuses – entrepreneuses du secteur agricole – et où la petite agriculture serait rémunérée à sa juste valeur ». Elle est convaincue de la capacité des agro-entrepreneuses à faire évoluer et à stimuler l'économie du Ghana, qui pourrait ainsi « produire une nourriture saine et un secteur agricole prospère ».
« Je suis convaincue du fait que l'agriculture est un secteur qui, à lui seul, peut apporter beaucoup à la résolution des problèmes mondiaux les plus pressants : le chômage, l'insécurité alimentaire, la pauvreté, la faim et la malnutrition. »
Titulaire d'un diplôme d'entrepreneuse sociale de l'Institute of Social Entrepreneurs (aujourd'hui appelé Kanthari), en Inde, Nana possède une expérience de terrain dans les domaines de la sécurité alimentaire, du management stratégique et de l'agriculture en Afrique, en Asie et en Europe. Aujourd'hui, Nana est une experte de la gestion de projet qui a lancé de nombreux projets et programmes visant à l’obtention de changements durables. Elle est également spécialisée dans les activités de levée de fonds et de planification d'évènements et de projets.
Actuellement, Nana est la présidente de la Direct Impact Foundation, une organisation implantée au Ghana qui vise à combler le fossé entre éducation urbaine et éducation rurale. Elle est également à l’initiative de la création de Guzakuza, une entreprise sociale qui a vocation à concilier agriculture et entrepreneuriat pour favoriser l'épanouissement d'une mentalité agro-entrepreneuriale. Guzakuza est un mot swahili que l’on pourrait traduire par « des pépinières qui changent la vie ». Nana y voit une approche susceptible de résoudre les problèmes les plus pressants, approche qu’elle désigne aussi par l’expression « solution PDF » (Plaidoyer, Coopératives et Formation).
« Je reviens toujours à la même question : quel est véritablement le grand changement que nous devons espérer ? Comment allons-nous nourrir une population qui atteindra les 9 milliards de personnes en 2050 si nous sommes tous et toutes des avocat-e-s, des médecins et des ingénieur-e-s ? »
Nana est membre de l'AWID depuis début 2014. Elle adore voyager, écrire et cuisiner. Ses deux grandes passions sont la photographie et l'agriculture.
Écoutez Nana vous présenter ses rêves.
Vous en apprendrez plus sur la « solution PDF » (en anglais).
Nana Adjoa Sifa Amponsah, a young woman from Ghana, dreams of “a society where young women graduates are proud to be ‘agripreneurs’, agricultural entrepreneurs, and where the smallholder farmer gets value for money”.
She is confident that women agripreneurs will influence and drive Ghana's economy, “grow healthy food and wealthy farmers”.
“I strongly believe that agriculture is one single sector that can help reduce five of the world's most pressing problems which are unemployment, food insecurity, poverty, hunger and malnutrition.”
A certified social entrepreneur from the India-based Institute of Social Entrepreneurs (now called Kanthari), Nana has direct field experience in food security, strategic management and agriculture in Africa, Asia and Europe. Over the years, Nana has become a project management expert and has initiated numerous projects and programs that help create lasting change. Nana is also skilled in fundraising and events and projects planning.
Currently, Nana is the President of Direct Impact Foundation in Ghana, an organization aiming to bridge the gap between rural and urban education. She is also an initiator of Guzakuza, a social enterprise committed to combining agriculture and entrepreneurship to create agrpreneurial mindsets. Guzakuza is a Swahili word meaning ‘grow to touch lives’. She sees it as an approach to tackle the most pressing problems, calling it ‘solution ACT’ which stands for Advocacy, Cooperatives, and Training.
“The big question I keep asking is what would be the greatest change? How do we feed the population on track to 9 billion in 2050 if we are all lawyers, doctors and engineers?”
Nana has been a member of AWID since early 2014. She loves to travel, write and cook and is passionate about photography and farming.
Listen to her “Dream Speech” where you can also find out more about ‘solution ACT’.
“Our voice” to advance the social, cultural and economic well-being of women and girls
Founded in 2008, La Floraison’s mission is to mobilize, convene and support young women human rights activists in Fizi territory[1], a rural area in the South Kivu province of the Democratic Republic of Congo, to advance their social, cultural and economic wellbeing. Its mission is part of a broader vision for the emergence of a new group of young women concerned about their development and resolutely committed to becoming agents of sociocultural and economic progress within their environment. This brought about the slogan “Young women serving the community” which has been part of the association since its launch.
“I sacrificed all of my time to serve the most vulnerable, especially women victims of sexual violence,” Magdeleine Rusia Abwe, psychosocial assistant of one of the Floraison projects.
The organization uses an approach they call ‘Our Voice’ which ranges from awareness-building and information-sharing via a theatrical troupe, a newspaper and community radio, to advocacy, and mobilizing resources for women’s groups. ‘Our Voice’ is proof of our support and engagement toward a world without violence,” says Loy Honore, founder of La Floraison.
A counseling center for survivors of sexual and gender-based violence
For three years, La Floraison has supported the psychosocial care and socioeconomic reintegration of women and girls who are survivors of sexual and gender-based violence within the Nemba, Katenga and Rubana health centers in Fizi territory. Through the counselling center the project seeks to inform communities about sexual violence against women and girls, available services, and women’s rights and their legal implementation, as well as provide victims with counseling, referral to medical and legal support services and ensure their economic reintegration through Village Saving and Lending Associations (VSLA), while strengthening community activism against gender-based violence.
In addition to documenting, counselling, supporting, and providing referrals to survivors of sexual and gender-based violence, La Floraison mediates between survivors who have been shunned and their families. To compliment, the project includes community outreach on sexual and gender-based violence, creating and strengthening Committees for Surveillance and Alert, social and community conflict resolution, and women’s rights advocacy.
“Through the group, I found something worth more than money: solidarity!”
A 17 year old Burundian survivor of violence, and beneficiary of La Floraison support, tells her story:
“At 15, I gave birth to my first child with an old loyal client who offered a cow to my mother. The brutality of that old drunkard – beatings, death threats – wouldn’t allow for a moment’s peace at home. I came home but my mother wasn’t pleased with my behaviour. In October 2013, an old Congolese man, older than 49, presented the need to bring me to the DRC with him, my mother gave him her permission for marriage without asking me and the suiter gave 3 goats and 2 pairs of loincloths[2] as my dowry.
When we arrived in the DRC, I found out that he had 3 wives and that I had become the fourth; he had children older than me. After a month, the three first wives didn’t want me on the plot of land. The husband abandoned me without any support. I went to see the village chief but there was a language barrier. Without any ration or means of survival, I started to cultivate for people so that I could eat. When my husband learned that I was working for someone, he would come and threaten them by saying that I was his wife and that no one could use me without his consent. I did not understand anything because everything was happening in a language I don’t understand. Many people were scared to give me work. One day, three men came to my unprotected home around midnight. They raped me one by one. One of them heard my screams in Kirundi – who was also Burundian – and asked his friends to let me live. He advised me to leave because my husband was planning to kill me. In the morning, the neighbours came to my rescue.
I didn’t tell anyone what happened to me that night – the rape – because according to our customs, if others find out that you have been raped, no one can marry you any longer. In light of these threats, the village chief brought me to his home and the police came to investigate. It was not easy to help me because I was in the DRC illegally, but they began to look for my husband. My life became very difficult because I had already sold all of the goods I had for survival, and those of my child. I asked the village chief to send me to Burundi. That cost more than $30, it was not easy.
One day, a women working at the health centre came to look for me and asked me to come to the health centre for a private meeting. I was scared, but when I arrived at the location, she welcomed me very kindly, she reassured me, but I was so emotional and the meeting couldn’t take place because of all my crying. She gave me a new meeting, and this time, I told her everything that happened beginning from Burundi. The nurse also saw me and I went to Sebele[3] for care. She helped me a lot, with counselling and visits, even though I don’t speak fluent Swahili. I would go and see her at the health center and one day she came with me to the police station to follow-up on the progress of my case and asked the police officer to facilitate my repatriation to Burundi.
She also recommended that I join a savings and credit group founded in the village so that I could receive a loan to conduct small business transactions. Through the group, I found something worth more than money: solidarity! I didn’t know that I could find such generous people by my side, especially during such hardship. I received a small loan of 16,000FC, which allows me to sell fry (12,000FC) and corn flour (4,000FC). I can’t starve to death anymore.
Mentally, I feel good, but I still need to return to my country to live with my mother.”
[1] Fizi territory includes four rural communities, 27 groups, 142 towns and 1,634 villages. The infrastructure is in poor condition, particularly for education, health, employment, transportation and recreation. The area lacks electricity and few households have access to potable water and proper sanitation.
"Nuestra voz” para promover el bienestar social, cultural y económico de las mujeres y las niñas
La Floraison fue fundada en 2008 y su misión es movilizar, reunir y brindar apoyo a mujeres jóvenes activistas por los derechos humanos en el territorio de Fizi[1] –un área rural de la provincia de Kivu del Sur en la República Democrática del Congo– con el propósito de fomentar el bienestar social, cultural y económico de estas jóvenes. Su misión forma parte una visión más amplia para el surgimiento de un nuevo grupo de jóvenes preocupadas por su desarrollo y firmemente decididas a convertirse en agentes de progreso sociocultural y económico en su entorno. Así surgió el eslogan “Mujeres jóvenes al servicio de la comunidad”, que ha sido parte de la asociación desde su lanzamiento.
“Sacrifiqué todo mi tiempo para servir a las personas más vulnerables, en especial a las mujeres víctimas de violencia sexual”, Magdeleine Rusia Abwe, asistente psicosocial de uno de los proyectos de La Floraison.
La organización trabaja desde un enfoque al que denomina “Nuestra voz” y que incluye la concienciación y la información a través de una radio, un grupo de teatro y un periódico comunitarios, así como la incidencia y la movilización de recursos para los grupos de mujeres. ‘Nuestra voz’ es prueba de nuestro apoyo y compromiso con la construcción de un mundo sin violencia”, afirma Loy Honore, fundadora de La Floraison.
Un centro de atención para sobrevivientes de violencia sexual y de género
Desde hace tres años, La Floraison apoya la atención psicosocial y la reintegración socioeconómica de las mujeres y las niñas sobrevivientes de violencia sexual y de género en centros de salud de Nemba, Katenga y Rubana, en el territorio de Fizi. A través de los centros de atención, el proyecto busca informar a las comunidades sobre la violencia sexual contra las mujeres y las niñas, los servicios disponibles y los derechos de las mujeres y su implementación legal. La iniciativa se propone también asesorar a las víctimas, derivarlas a servicios médicos y de apoyo legal y asegurar su reintegración económica a través de las Asociaciones Aldeanas de Ahorro y Préstamo, a la vez que fortalece el activismo comunitario contra la violencia de género.
Además de documentar, asesorar, apoyar y derivar a las sobrevivientes de violencia sexual y de género, La Floraison media entre las sobrevivientes que han sido rechazadas y sus familias. Como complemento, el proyecto incluye la divulgación entre la comunidad sobre la violencia sexual y de género a través de la creación de comités de vigilancia y alerta, la resolución de conflictos sociales y comunitarios y la promoción y defensa de los derechos de las mujeres.
“A través del grupo encontré algo más valioso que el dinero: ¡la solidaridad!”
Una joven burundiana de 17 años sobreviviente de violencias y beneficiaria del apoyo de La Floraison, cuenta su historia:
“A los 15 años di a luz a mi primer hijo con un viejo buen cliente que le ofreció una vaca a mi madre. La brutalidad de ese viejo borracho –me propinaba golpizas y amenazas de muerte– no daban un momento de paz en el hogar. Volví a la casa de mi madre, pero ella no aprobó mi comportamiento. En octubre de 2013, un congoleño mucho mayor que yo, de más de 49 años, planteó la necesidad de llevarme con él a la República Democrática del Congo. Mi madre dio su permiso para el matrimonio sin consultarme y el pretendiente entregó 3 cabras y 2 pares de taparrabos[2] como dote.
Cuando llegamos a la RDC, descubrí que él tenía tres esposas y que yo me había converitdo en la cuarta; él tenía hijos mayores que yo. Al cabo de un mes las tres primeras esposas no me querían en la parcela de tierra. El esposo me abandonó sin ningún apoyo. Fui a ver al jefe de la aldea pero estaba la barrera del idioma. Sin comida ni medios de superviviencia, empecé a cultivar para otras personas para poder comer. Cuando mi esposo se enteraba de que yo estaba trabajando para alguien, venía y los amenazaba diciendo que yo era su esposa y que nadie podía usarme sin su consentimiento. Yo no entendía nada porque todo sucedía en un idioma que no comprendo. Muchas personas tenían miedo de darme trabajo. Un día, tres hombres llegaron a mi hogar desprotegido alrededor de la medianoche. Me violaron uno a uno. Uno de ellos oyó mis gritos en kirundi –él también era de Burundi– y le pidió a sus amigos que me dejaran vivir. Me aconsejó que huyera porque mi esposo planeaba matarme. Por la mañana, los vecinos vinieron a rescatarme.
No Ie dije a nadie lo que me había sucedido esa noche –la violación– porque de acuerdo con nuestras costumbres, si los demás saben que has sido violada, ya nadie querrá casarse contigo. A la luz de estas amenazas, el jefe de la aldea me llevó a su casa y la policía empezó a investigar. No era fácil ayudarme porque estaba en la RDC ilegalmente, pero empezaron a buscar a mi esposo. Mi vida se volvió muy difícil porque para sobrevivir había vendido todo lo que tenía, y también las cosas de mi hijo. Le pedí al jefe de la aldea que me enviara a Burundi. Eso costaba más de $30, y no era fácil.
Un día, una mujer que trabajaba en el centro de salud vino a verme y me dijo que fuera al centro de salud para una cita privada. Yo tenía miedo, pero cuando llegué al lugar, ella me recibió con mucha amabilidad, me reconfortó, pero yo estaba muy conmovida y la reunión no pudo tener lugar a causa de mi llanto. Me dio una nueva cita, y esa vez le conté todo lo sucedido desde el principio en Burundi. También me vio la enfermera y fui a Sebele[3] para que me atendieran. Ella me ayudó mucho, con asesoramiento y visitas, aunque yo no hablaba swahili fluidamente. Yo iba a verla al centro de salud y un día fue conmigo a la estación de policía para ver cómo iba mi caso y le pidió al funcionario policial que facilitara mi repatriación a Burundi.
Ella también me recomendó que me uniera a un grupo de ahorro y crédito fundado en la aldea ya que así podría recibir un préstamo y hacer pequeñas transacciones comerciales. A través del grupo encontré algo más valioso que el dinero: ¡la solidaridad! No sabía que podría encontrar personas tan generosas a mi lado, en especial durante momentos tan duros. Recibí un pequeño préstamo de 16.000FC, que me permite vender pescado (12.000FC) y harina de maíz (4.000FC). Ya no moriré de hambre.
Mentalmente me siento bien, pero todavía necesito regresar a mi país a vivir con mi madre”.
[1] El territorio de Fizi incluye cuatro comunidades rurales, 27 grupos, 142 pueblos y 1634 aldeas. La infraestructura es insuficiente, en especial para la educación, la salud, el empleo, el transporte y la recreación. El área carece de electricidad y pocos hogares tienen acceso a agua potable y a saneamiento adecuado.
« Notre voix » pour améliorer le bien-être social, culturel et économique des femmes et des filles
Créée en 2008, La Floraison se donne pour mission de mobiliser, consolider et appuyer les énergies de jeunes femmes activistes des droits humains dans le territoire de Fizi[1], zone rurale de la province du Sud-Kivu en République démocratique du Congo, afin d’améliorer leur bien-être social, culturel et économique. Sa mission s’inscrit dans le cadre d’une vision plus globale de l’éclosion d’une nouvelle catégorie de jeunes femmes soucieuses de leur développement et résolument engagées à être des actrices de progrès socioculturel et économique dans leur environnement. C’est ainsi qu’est né le slogan « Jeunes femmes au service de la communauté », porté par l’association depuis sa création
« Je me suis sacrifiée à passer tout mon temps au service des vulnérables et surtout des femmes victimes de violences sexuelles», Magdeleine Rusia Abwe, assistante psychosociale dans le cadre d’un des projets de La Floraison.
L’organisation utilise une approche qu’elle intitule « Notre voix », qui va de la sensibilisation et l’information via une troupe théâtrale, un journal écrit et des radios communautaires, au plaidoyer et à la mobilisation des ressources de groupements féminins. « « Notre voix » est la preuve de notre souci et de notre engagement vers un monde sans violence », dit Loy Honore, Fondatrice de La Floraison.
Une maison d’écoute pour les survivantes de violences sexuelles et basées sur le genre
Depuis trois ans, La Floraison appuie la prise en charge psychosociale et la réinsertion socioéconomiques des femmes et des filles qui ont survécu aux violences sexuelles et basées sur le genre, dans les aires de santé de Nemba, Katenga et Rubana, en territoire de Fizi. Dans le cadre d’une maison d’écoute, ce projet cherche à informer les communautés sur les violences sexuelles faites aux femmes et aux filles, les services disponibles, les droits des femmes et leur cadre légal d’exécution, ainsi qu’à fournir aux victimes un accompagnement, une orientation vers des services de soutien médical et juridique et assurer leur réinsertion économique à travers des Associations Villageoises d’Epargne et de Crédit (AVEC), tout en renforçant l’activisme communautaire contre les violences basées sur le genre.
En plus des activités d’identification, d’écoute, de soutien et d’orientation des survivantes de violences sexuelles et basées sur le genre, La Floraison assure une médiation entre les survivantes qui ont été rejetées et leurs familles. De façon complémentaire, le projet comprend des activités de sensibilisation communautaire sur les violences sexuelles et basées sur le genre, la création et le renforcement de Comités d’Alerte et de Surveillance, la résolution de conflits sociaux et communautaires et la consolidation d’un plaidoyer en faveur des droits des femmes.
« Au sein du groupe, j’ai trouvé quelque chose qui dépasse même l’argent : la solidarité ! »
Une survivante burundaise de la violence, âgée de 17 ans et bénéficiaire de l’assistance proposée par La Floraison, raconte son histoire :
« A 15 ans, j’ai mis au monde mon premier enfant avec un vieux et fidèle client qui a proposé une vache à ma mère. Le comportement brutal de ce vieux soulard – coups, menaces de mort – n’a pas permis une entente dans le foyer. Je suis rentrée à la maison mais ma mère n’a pas été satisfaite de ma réaction. En octobre 2013, un vieil homme congolais âgé de plus de 49 ans a voulu m’amener avec lui en RDC, ma mère a donné son accord pour me marier sans me demander mon avis et le prétendant lui a remis 3 chèvres et deux paires de pagnes[2] pour ma dot.
Quand nous sommes arrivés en RDC, j’ai trouvé qu’il avait 3 femmes et que j’étais devenue la quatrième ; il avait des enfants plus âgés que moi. Après un mois, les trois premières femmes n’ont pas accepté que je reste dans la parcelle agricole. Le mari m’a abandonnée sans aucun soutien. Je suis allée voir le chef de village mais la communication a posé problème en raison de la différence de langue. Sans ration ni moyen de survie, j’ai commencé à cultiver pour les gens pour que je puisse manger. Quand mon mari apprenait que je travaillais pour quelqu’un, il venait le menacer en disant que j’étais son épouse et que personne ne pouvait m’utiliser sans son consentement. Je ne comprenais rien car tout se passait dans une langue que je ne comprends pas. Plusieurs personnes avaient peur de me faire travailler. Un jour, trois hommes se sont introduits dans ma maison non protégée vers minuit. Ils m’ont violée à tour de rôle. L’un d’eux a entendu mes cris en Kirundi – il était aussi burundais – et a demandé à ses amis de me laisser en vie. Il m’a conseillée de partir car mon mari avait l’intention de me tuer. Le matin, les voisins sont venus à mon secours.
Je n’ai dit à personne ce qui m’est arrivée cette nuit – le viol – car selon nos coutumes, si l’entourage apprend que vous avez subi le viol, personne ne peut plus se marier avec vous. Au vu de ces menaces, le chef de village m’a installée chez lui et la police est venue faire des investigations. Ça n’a pas été facile de m’assister car j’étais installée illégalement en RDC, mais ils ont commencé à chercher mon mari. Ma vie était devenue très difficile car j’avais déjà vendu tous les biens que j’avais pour ma survie et celle de mon enfant. J’ai demandé au chef de village de me faire partir au Burundi, il fallait plus de 30$, ce n’était pas facile.
Un jour, une femme travaillant au centre de santé est venue me chercher et m’a demandé de venir au centre de santé pour un entretien en privé. J’avais peur, mais lorsque je suis arrivée sur le lieu, elle m’a très bien accueillie, elle m’a rassurée, mais l’émotion était si grande que les pleurs n’ont pas permis un entretien libre. Elle m’a donnée un nouveau rendez-vous et cette fois-là, je lui ai révélé tout ce qui m’est arrivée à partir du Burundi. L’infirmier m’a aussi reçu et je suis allée à Sebele[3] pour les soins. Elle m’a beaucoup aidée par des conseils et des visites, même si je ne parle pas convenablement le Swahili. Je passais la voir au centre de santé et un jour elle m’a accompagnée au poste de la police pour suivre le déroulement de mon dossier et a demandé à la police de faciliter mon rapatriement vers le Burundi.
Elle m’a aussi conseillée de rejoindre un groupe d’épargne et crédit créé dans le village pour que je puisse bénéficier du crédit pour me permettre de mener des petites activités commerciales. Au sein du groupe, j’ai trouvé quelque chose qui dépasse même l’argent : la solidarité ! Je ne savais pas que je pouvais trouver des personnes généreuses à mes côtés surtout pendant ces moments de dures épreuves. J’ai eu un petit crédit de 16000FC qui me permet de commercialiser les fretins (12000FC) et la farine de maïs (4000FC). Je ne peux plus mourir de faim.
Mentalement je me sens bien, mais j’ai encore besoin de regagner mon pays pour vivre avec ma mère. »
[1] Le territoire de Fizi comprend quatre collectivités rurales, 27 groupements, 142 localités et 1.634 villages. Ses structures de base sont en mauvais état, notamment pour l’éducation, la santé, l’emploi, les transports et les loisirs. La région n’est pas électrifiée et peu de ménages disposent d’un accès à l’eau potable et aux infrastructures hygiéniques appropriées.
Nuestro Informe Anual 2010 pone en relieve nuestros acontecimientos y el impacto de nuestro trabajo durante el año.
Pueden leer como estamos traduciendo nuestra visión y misión en estrategias y actividades que hemos logrado en colaboración con miembros, socias y aliadas de AWID para avanzar los derechos de las mujeres y la igualdad de género a través del mundo.
Este informe también incluye vínculos a las últimas publicaciones de AWID.
Recordando a lxs defensorxs que ya no están con nosotrxs
AWID honra a lxs feministas y defensoras de los derechos humanos que han muerto y cuyas contribuciones al progreso de los derechos humanos se echa mucho en falta.
Celebrando a lxs activistxs y las defensoras de derechos humanos
El Tributo de AWID a las defensoras de derechos humanos es una exhibición fotográfica que presenta a activistxs del feminismo, de los derechos de las mujeres y de la justicia social de todo el mundo que ya no están con nosotrxs.
El Tributo fue lanzado por primera vez en 2012, en el 12º Foro Internacional de AWID, en Turquía. Tomó la forma de una exposición física de retratos y biografías de feministas y activistxs que fallecieron. La iniciativa fue descrita por lxs participantes del Foro como una manera única, emotiva y energizante de conmemorar nuestra historia colectiva.
En el 13º Foro Internacional, en Brasil, honramos a lxs activistas y a las defensoras de derechos humanos con una ceremonia de inauguración de un mural en cuatro idiomas, un espectáculo de danza y un ritual brasileño.
Entre los eventos, el Tributo permanece como una galería en línea que se actualiza cada año como parte de la Campaña de los 16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género (25 de noviembre al 10 de diciembre).
Contribuciones de todo el mundo
Desde 2012, a través de nuestro Tributo anual a las defensoras de derechos humanos que ya no están con nosotrxs, hemos presentado más de 400 feministas y defensorxs de 11 regiones y 80 países.
AWID quiere agradecer a las familias y organizaciones que compartieron sus historias personales y contribuyeron a este homenaje. Nos unimos a ellxs para continuar con el notable trabajo de estas mujeres y redoblar esfuerzos para asegurar que se logre justicia en los casos que permanecen en la impunidad.
La violencia y las amenazas contra las defensoras de derechos humanos persisten
Además de rendir homenaje a estxs increíbles activistas, el Tributo arroja luz sobre la gravedad de la situación de las defensoras de derechos humanos que han sido asesinadas o están desaparecidas.
Un tercio de las personas presentadas en el Tributo fueron activistas asesinadxs o están desaparecidxs en circunstancias sospechosas. Fueron atacadxs específicamente por ser quiénes eran y por haber desafiado:
El poder del Estado
La heteronormatividad
Los fundamentalismos
Las corporaciones
El patriarcado
La delincuencia organizada
La corrupción
La militarización…
Mujeres como Agnes Torres, de México, fueron asesinadas debido a su identidad de género y orientación sexual; o Cheryl Ananayo, una activista ambientalista de Filipinas que fue asesinada mientras luchaba contra una compañía minera; o Ruqia Hassan, una periodista y bloguera independiente siria asesinada por sus críticas al Estado Islámico de Iraq y Levante (EIIL, ISIS en inglés). Y muchas otras.
Con el Tributo a las defensoras de derechos humanos lxs traemos a todxs a nuestra memoria colectiva y llevamos su legado de lucha como nuestra antorcha en los movimientos feministas y por los derechos de las mujeres. Reconocemos que la seguridad y el autocuidado deben ser una prioridad en todas nuestras agendas políticas. Y hacemos un llamamiento a los gobiernos y a los organismos internacionales para que aborden colectivamente la violencia contra lxs feministas y las defensoras de derechos humanos.
Creemos que este es un paso crítico para asegurar la sostenibilidad de nuestros movimientos por la igualdad de género, por los derechos de las mujeres y por justicia para todxs.
Faye es una apasionada feminista panafricana, que trabaja activamente en diversos movimientos por los derechos de las mujeres, la justicia racial, los derechos de las personas migrantes y los derechos laborales, y por la justicia ambiental. Su activismo se basa en el legado de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica y las consecuencias de la era del apartheid en Zimbabue.
En 2019, Faye se sumó a AWID como Directora de Finanzas, Operaciones y Desarrollo y dedicó sus esfuerzos a garantizar que AWID defienda los principios y valores feministas en todas sus operaciones. Aporta más de 20 años de experiencia en liderazgo y estrategias feministas y en todos los aspectos de las finanzas y el desarrollo institucional.
Faye es una comprometida integrante de la Junta de Urgent Action Fund Africa (UAF- Fondo de Acción Urgente África) y otras organizaciones por los derechos de las mujeres. Anteriormente, desempeñó funciones de Directora de Finanzas y Operaciones en Paediatric Adolescent Treatment for Africa (Tratamiento Pediátrico y Adolescente para África) y JASS - Just Associates Inc., en Sudáfrica. Asimismo, ocupó roles directivos en International Computer Driving Licence (ICDL), en África central y meridional. Posee una licenciatura en Ciencias Contables de la Universidad de Sudáfrica y forma parte del Instituto Sudafricano de Gestión Contable Empresarial.
El marco para la investigación te servirá de guía durante todo el proceso y el documento que elabores para especificar ese marco también puede servirte como nota conceptual para compartir con las personas a las que consultes, con las organizaciones con las que te asocies o como propuesta de financiamiento para presentar a posibles donantes.
Es posible que el marco de la investigación vaya cambiando con el tiempo, a medida que vayas puliendo las preguntas y obteniendo nueva información. Pese a eso, contar con un marco de referencia inicial para la investigación te ayudará a trabajar sobre bases más sólidas.
Metas
Para dotar a la investigación WITM de una base sólida, es importante que tengas claro lo que esperas lograr.
Por ejemplo: una meta de la investigación global WITM de AWID fue aportar información precisa para demostrar lo que ya sabíamos a partir de anécdotas, es decir, que las organizaciones por los derechos de las mujeres tienen mucho menos financiamiento del que necesitan. Pensamos que contar con esa información nos permitiría estar mejor posicionadas para influir sobre las decisiones que toman las financiadoras.
Algunas metas que podrías proponerte:
Generar información ‘dura’ sobre la realidad del financiamiento y sus tendencias, que permita comprobar o descartar algunos mitos vigentes.
Conocer con mayor profundidad cuáles son las diferencias entre lo que perciben lxs donantes y las organizaciones por los derechos de las mujeres.
Influir sobre los apoyos que otorgan lxs donantes.
Aportar ideas importantes a los principales debates acerca del financiamiento.
Explorar la colaboración entre donantes y organizaciones por los derechos de las mujeres en aspectos surgidos de la investigación.
Enmarca el proceso de investigación con un conjunto de preguntas principales a las que solo tu investigación pueda dar respuesta y limítalas a un período determinado (p.ej. los últimos cinco años, el año pasado, etc.)
Para tener en cuenta:
¿Acerca de qué quieres saber más? (defínelo con precisión). ¿Qué hipótesis te gustaría poner a prueba? Poner esto por escrito te ayudará a pensarlo mejor.
¿Ya hay investigaciones sobre el mismo tema? Si ya existen, tal vez no tenga sentido hacer una nueva investigación WITM a menos que consideres que las que ya existen no son lo suficientemente amplias o específicas.
¿Qué período quieres cubrir en el análisis? Por ejemplo: en la investigación, ¿analizarás solo el año anterior, o varios años previos, por ejemplo, los últimos cinco años?
¿Piensas repetir la encuesta para recoger información en el futuro?
Elegir un marco temporal específico para la investigación te puede aportar resultados más precisos que si trabajas con un marco temporal abierto. Decidir si vas a repetir o no esta investigación a intervalos regulares te permitirá fijar parámetros para la recolección de datos que permitan replicarlos y compararlos fácilmente entre un período y otro.
Las principales preguntas que guiaron el proceso de investigación WITM de AWID fueron:
¿Cuál es la situación actual en cuanto a sostenibilidad financiera de las organizaciones de mujeres en todo el mundo?
¿Qué tendencias externas e internas influyen en las decisiones de lxs donantes en cuanto al apoyo para organizaciones y movimientos de mujeres?
Ahora que ya decidiste cuáles serán las preguntas principales, puedes determinar qué tipo de información te servirá para responderlas. Esto a su vez te ayudará a planificar el resto del cronograma de la investigación WITM.
Por ejemplo, ¿vas a realizar una encuesta que abarque a una amplia porción de la población que hayas fijado como prioritaria? ¿Vas a analizar las solicitudes que están recibiendo las financiadoras y que provienen de una determinada región? ¿Vas a realizar también entrevistas (te recomendamos que lo hagas)? Cuando ya sabes qué tipo/s de información necesitas, puedes buscar fuentes externas que puedan aportártela desde el comienzo mismo del proceso y planificar el cronograma de acuerdo a eso. Algunas fuentes de información sugeridas son las siguientes:
Encuestas creadas por ti para organizaciones por los derechos de las mujeres y donantes;
Información sobre solicitudes recibidas y apoyos otorgados por donantes;
Entrevistas con activistas, organizaciones y donantes destacadxs
Información proporcionada por organizaciones de membresía que reúnen a donantes, como la Foundation Center [Centre de Fundaciones] (sitio en inglés) o grupos regionales o nacionales de donantes.
Contar con una variedad de información es una buena manera de generar análisis sólidos y profundos.
Por ejemplo, la información recogida en la Encuesta Global 2011 de AWID (en inglés) constituyó el eje central de nuestro análisis más reciente. Pero también obtuvimos información de entrevistas e interacciones con distintxs actores de este campo, desde donantes hasta activistas y organizaciones por los derechos de las mujeres.
Además de permitirte fijar un cronograma, formular un plan inicial acerca de los productos que vas a elaborar también te ayudará a decidir qué recursos vas a necesitar.
Por ejemplo, ¿solo vas a producir un informe extenso o también infografías, folletos y presentaciones? Según los productos que decidas elaborar, tal vez necesites contratar a una empresa de diseño, planificar eventos, etc.
Estos productos también serán las herramientas que utilizarás para alcanzar las metas, por eso es importante tenerlas presentes. Por ejemplo, tu investigación WITM, ¿está pensada solo como una herramienta de incidencia para influir sobre donantes? En ese caso, necesitarás productos que te permitan una mayor interacción con ellxs.
Algunos ejemplos de posibles productos:
Un informe extenso para difundir entre lxs principales donantes y organizaciones. Las investigaciones WITM de AWID siempre han tenido como principal producto un informe extenso, a partir del cual AWID elaboró otros productos más breves, que se mencionan aquí debajo.
Infografías para difundir en forma viral en línea;
Una secuencia animada que muestre los resultados principales;
Uno o varios folletos breves con los principales resultados y mensajes;
Artículos y mensajes en blogs acerca de los principales resultados, para despertar interés en el informe más extenso;
Seminarios presenciales o virtuales para presentar los resultados.
Conclusión: Darle un marco a la investigación te permitirá contar con un panorama general
Elaborar un marco para la investigación que incluya las metas, preguntas principales, tipos de información y productos finales te ayudará a producir un cronograma bien planificado, preparar por anticipado los recursos que necesitas y estimar un presupuesto realista.
Todo esto te facilitará los vínculos con lxs sociaxs externas y podrás ser flexible cuando ocurran contratiempos.
Ȃurea Mouzinho es una activista feminista por la justicia económica de Luanda, Angola, que tiene una carrera de diez años en investigación, otorgamiento de subvenciones, incidencia y construcción de movimientos por los derechos de las mujeres y la justicia económica en toda África y en el Sur global. Actualmente es Directora de Programa para África en Thousand Currents, y es parte del consejo editorial de Feminist Africa. También integra Ondjango Feminista, una colectiva feminista que cofundó en 2016. Recientemente ha sido madre de un niño de Géminis, y disfruta los días tranquilos con su joven familia y los largos paseos por la playa. Ocasionalmente publica tweets con el nombre de usuarie @kitondowe.
La activista y académica Soma Kishore Parthasarathy señala que existen diversas formas de pensar los bienes comunes.
En un sentido más convencional, se los entiende como recursos naturales destinados a ser usados por quienes dependen de su uso. Sin embargo, el concepto de «bienes comunes» se ha expandido para incluir recursos como los conocimientos, la herencia, la cultura, espacios virtuales e incluso el clima. Es un concepto anterior al régimen de propiedad individual y que aportó las bases para la organización social. Las definiciones que aportan las entidades gubernamentales limitan su alcance a los recursos de la tierra y materiales.
El concepto de los bienes comunes se apoya en la práctica cultural de compartir espacios de subsistencia y recursos como dones de la naturaleza, para el bien común, y para la sostenibilidad de lo que es común a todxs.
Contexto
Los bienes comunes de la humanidad están cada vez más amenazados porque las naciones y fuerzas del mercado continúan colonizándolos, explotándolos y ocupándolos.
En algunos contextos favorables, los «bienes comunes» tienen el potencial de habilitar una posición de autonomía sobre todo para las mujeres bajo opresión económica desde la que pueden negociar sus múltiples necesidades y aspiraciones.
Perspectiva feminista
Cuando a las mujeres y a otros géneros oprimidos se les niega el acceso a los bienes comunes y la posibilidad de controlarlos, se refuerza el patriarcado.
Por eso, una economía feminista busca restaurar los derechos legítimos de las comunidades a estos recursos comunes. Esa autonomía les permite mantenerse a sí mismas al mismo tiempo que desarrollan sistemas más igualitarios de gobernabilidad y de uso de esos recursos. Una economía feminista reconoce los roles de las mujeres y les ofrece las mismas oportunidades para tomar decisiones, es decir, las coloca en igualdad de condiciones como demandantes de esos recursos.
Feminism And The Politics Of The Commons (en inglés) [El feminismo y la política de los bienes comunes] de Silvia Federici analiza la política de los bienes comunes desde una posición feminista determinada por la lucha contra la discriminación sexual y el trabajo reproductivo para aclarar en qué condiciones el principio de los bienes comunes se puede convertir en fundamento de un programa anticapitalista.