Philippe Leroyer | Flickr (CC BY-NC-ND 2.0)

Análisis Especiales

AWID es un organización feminista internacional de membresía, que brinda apoyo a los movimientos que trabajan para lograr la justicia de género y los derechos de las mujeres en todo el mundo.

Defensorxs de Derechos Humanos

Lxs defensorxs se identifican a sí mismas como mujeres y personas lesbianas, bisexuales, transgénero, queer e intersex (LBTQI) y otrxs que defienden derechos y que debido a su trabajo en derechos humanos están bajo riesgos y amenazas específicos por su género y/o como consecuencia directa de su identidad de género u orientación sexual.

Lxs defensorxs son objeto de violencia y discriminación sistemáticas debido a sus identidades y su inclaudicable lucha por derechos, igualdad y justicia.

El Programa Defensorxs colabora con contrapartes internacionales y regionales así como con lxs afiliadxs de AWID para crear conciencia acerca de estos riesgos y amenazas, abogar por medidas de protección y de seguridad que sean feministas e integrales, y promover activamente una cultura del autocuidado y el bienestar colectivo en nuestros movimientos.


Riesgos y amenazas dirigidos específicamente contra lxs defensorxs

lxs defensorxs enfrentan los mismos tipos de riesgos que todxs lxs demás defensorxs de derechos humanos, de comunidades y del medio ambiente. Sin embargo, también están expuestas a violencia y a riesgos específicos por su género porque desafían las normas de género de sus comunidades y sociedades.

Por defender derechos, lxs defensorxs están en riesgo de:

  • Ataques físicos y muerte
  • Intimidación y acoso, incluso en los espacios virtuales
  • Acoso judicial y criminalización
  • Agotamiento

Un enfoque integral y colaborativo de la seguridad

Trabajamos de manera colaborativa con redes internacionales y regionales y con nuestrxs afiliadxs

  • para crear conciencia de las violaciones de derechos humanos contra lxs defensorxs y de la violencia y discriminación sistemáticas que enfrentan
  • para fortalecer los mecanismos de protección y asegurar respuestas más oportunas y efectivas para lxs defensorxs que están en riesgo

Trabajamos para promover un enfoque integral de la protección que incluya:

  • remarcar la importancia del autocuidado y el bienestar colectivo, y reconocer que el significado de cuidado y bienestar puede variar entre las diferentes culturas;
  • documentar las violaciones dirigidas contra lxs defensorxs usando una perspectiva feminista interseccional;
  • promover el reconocimiento y celebración social del trabajo y la resiliencia de lxs defensorxs; y
  • construir espacios ciudadanos que conduzcan al desmantelamiento de las desigualdades estructurales sin restricciones ni obstáculos.

Nuestras acciones

Nos proponemos contribuir a un mundo más seguro para lxs defensorxs, sus familias y comunidades. Creemos que actuar por los derechos y la justicia no debe poner en riesgo a lxs defensorxs, sino que debe ser valorado y celebrado.

  • Promoviendo la colaboración y coordinación entre organizaciones de derechos humanos y organizaciones de derechos de las mujeres en el plano internacional para fortalecer la capacidad de respuesta en relación a la seguridad y el bienestar de lxs defensorxs.

  • Apoyando a las redes regionales de defensorxs y de sus organizaciones, tales como la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensorxs de Derechos Humanos y la WHRD Middle East and North Africa  Coalition [Coalición de Defensorxs de Derechos Humanos de Medio Oriente y África del Norte], promoviendo y fortaleciendo la acción colectiva para la protección, poniendo el énfasis en establecer redes de solidaridad y protección, promover el autocuidado y la incidencia y movilización por la seguridad de lxs defensorxs.

  • Aumentando la visibilidad y el reconocimiento de lxs defensorxs y sus luchas, así como de los riesgos que enfrentan, a través de la documentación de los ataques que sufren, e investigando, produciendo y difundiendo información sobre sus luchas, estrategias y desafíos.

  • Movilizando respuestas urgentes de solidaridad internacional para lxs defensorxs que están en riesgo a través de nuestras redes internacionales y regionales y de nuestrxs afiliadxs activxs.

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Veinte años de un profundo trabajo de resistencia en Haití

Veinte años de un profundo trabajo de resistencia en Haití

En 1970, los paramilitares del ya viejo dictador François Duvalier, tomaron por asalto, saquearon y ocuparon la sede de La Ligue Feminine d’Action Sociale [La liga de mujeres para la acción social, LFAS], en Puerto Príncipe. La LFAS fue la primera organización en Haití por los derechos de las mujeres, y se creó en 1934. Tras el ataque, las organizadoras de la Liga corrieron hasta el lugar y rescataron sus archivos, que habían sido arrojados a la calle. Las mujeres limpiaron el polvo de los archivos y volvieron a entrar a la sede para reconstruir el trabajo feminista que había quedado desperdigado casi por completo.[1]


Veintisiete años después, luego del golpe de estado de 1997 en Haití, un grupo de educadorxs y abogadxs feministas iniciaron un grupo de discusión y acción, la Asociación de mujeres Fanm Soley Dayiti (AFASDA, por sus siglas en francés). El grupo tuvo el objetivo de combatir los discursos machistas en torno a las elecciones impugnadas y la construcción del Estado y también discutir las problemáticas generales y transversales a la violencia de género.

Desde 1997, AFASDA ha colaborado con diversxs asociadxs para crear programas de apoyo para las sobrevivientes de violencia a través de servicios, campañas, capacitación en derechos de las mujeres, asistencia jurídica y talleres de liderazgo, en un contexto donde el 27% de las mujeres haitianas informan haber experimentado violencia física a manos de su esposo u otra persona ya a la edad de 15 años.[2]

Creada como una forma de resistencia, la misión de AFASDA es trabajar con las mujeres y las niñas haitianas para promover su desarrollo general, el respeto de sus derechos y también para reformular el problema de la violencia de género como sistémica más que como doméstica. [3]

AFASDA, afiliada a AWID desde 2016, ha colaborado en una gran campaña de movilización de mujeres y coordinado además un programa de promoción del diálogo nacional que se llevó a cabo con la colaboración de radios comunitarias.  

Al celebrar su vigésimo aniversario y con la fortaleza que dan la experiencia y las alianzas estratégicas, la organización lleva adelante su misión y busca nuevas oportunidades para que «las mujeres ejerciten todo su potencial y contribuyan de manera significativa a la reconstrucción del país». 

«Por ejemplo, nuestro último logro fue que se investigue, acuse y condene a un policía que violó a una joven estudiante, conforme a una nueva ley recientemente sancionada» comparte Elvire Eugène, directora ejecutiva de AFASDA y residente de Cap-Haïtien, una ciudad del norte de Haití. 

A nivel nacional, AFASDA participa activamente en la creación y gestión de diversas redes y plataformas, incluyendo la Coordinadora Nacional para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CONAP),  la plataforma Nap Vanse, la Concertación Nacional de Mujeres Víctimas de Violencia, y es una de las fundadoras de REFAGNO (Red de Mujeres del Extremo Norte).

AFASDA tiene más de 18 filiales en todo el país, así como comités locales y casi 3000 afiliadxs (mujeres, niñas y jóvenes) que participan en los procesos de decisión y dirección del trabajo como parte de una asamblea general.

AFASDA está comprometida con la lucha contra la violencia de género, sobre todo proveyendo apoyo psicológico y jurídico, concienciación, etc. Para contribuir a la disminución de los casos de violencia de género, AFASDA brinda apoyo jurídico a las víctimas, ofrece hogares temporarios y organiza seminarios de debate y actividades de concienciación para el público en general. 

«El trabajo que llevamos adelante con lxs asociadxs contribuye a la prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas y a la reintegración social a través de la concientización pública y de las autoridades jurídicas y demás actorxs clave sobre las dificultades de la atención a las mujeres víctimas de violencia». La organización ofrece a las víctimas de violencia atención adecuada y facilita el acceso a servicios apropiados.    

«Somos también activistas, es decir, tenemos la responsabilidad de ir a otros barrios y hablar sobre violencia. En ocasiones, damos por sentado que la gente sabe en qué consiste la violencia, pero más tarde nos damos cuenta de que en algunos barrios eso no es así. Depende de nosotrxs darnos cuenta de esto y hablar con ellxs sobre violencia, porque en la oficina recibimos muchos casos que prueban que la gente desconoce qué es la violencia. A veces la padecen y no saben a dónde acudir. AFASDA representa un punto de referencia». 

El contingente haitiano en el Foro de Feminismos Negros y en el Foro de AWID 2016 estuvo conformado por varixs afiliadxs de AFASDA, como Cathy Elvariste y Myriam Dubuisson, que condujeron una sesión titulada «Hacia una coalición sólida de organizaciones de mujeres en los países francófonos del Caribe».  

«El último Foro de AWID nos abrió nuevas puertas y nos dio la oportunidad de conocer a activistas de diversos países».

«Esperamos que el seguimiento del Foro sea efectivo, que se tomen ciertas acciones y que todos los países del mundo se involucren en la lucha por el respeto sustantivo de los derechos de las mujeres».


[1] Para leer una narración afectuosa y exhaustiva sobre el movimiento de mujeres haitianas, te recomendamos: Sanders, Grace Louise. “La voix des femmes: Haitian Women’s Rights, National Politics and Black Activism in Port-au-Prince and Montreal: 1934-1986” [La voz de las mujeres: derechos de las mujeres haitianas, política nacional y activismo negro en Port-au-Prince y Montreal: 1934-1986]. 2013. 
[2] Puedes consultar: Gender-based violence, Rapid Assessment Report. UNFPA, 2016.
[3] Para una perspectiva sobre el estado del proceso de organización feminista haitiano para poner fin a la violencia contra las mujeres en los últimos 25 años, puedes consultar: Louis, Eunide. “Violences faites aux femmes en Haïti : État des lieux et perspectives”. Haiti Perspectives. Vol. 2. no. 3. Automne 2013.

Region
El Caribe
Source
AWID

Vingt ans de résistance et de travail de fond en Haïti

Vingt ans de résistance et de travail de fond en Haïti

En 1970 à Port-au-Prince, les paramilitaires de l’ancien dictateur haïtien François Duvalier, connus sous le nom “Tonton makout” ont pénétré, saccagé et occupé le bureau de La Ligue Féminine d’Action Sociale, la première organisation féministe haïtienne, fondée en 1934. Grâce au bouche à oreille, les membres fondatrices de la Ligue ont accouru sur place quelques moments plus tard pour récupérer leurs documents qu’on avait éparpillé dans la rue. En dépoussiérant leurs archives, les membres de La Ligue, sont rentré-e-s à la maison, dit-on, pour s’appuyer sur le travail antérieur qui a failli disparaître.[1]


Vingt-sept ans plus tard, suite au coup d’État de 1997 en Haïti, l’Asosyasyon Fanm Soley Dayiti (AFASDA) (Association femmes soleil d’Haïti), fut initié comme groupe de réflexion et d’action par un groupe de femmes éducatrices et avocates pour contrer les discours masculinistes sur la construction de l’État et les élections contestées, AFASDA a initié ses activités en réfléchissant à la problématique transversale du genre dans le pays.

De 1997 à nos jours, elle a jeté les bases--dont divers programmes de formation en droits des femmes, d’assistance légale aux survivant-e-s de violences, de formations au leadership, d’alphabétisation de femmes--afin de soutenir les survivant-e-s de violence basée sur le genre, dans un contexte où 27% des femmes déclarent avoir subi des violences physiques au main de la part de leur partenaires ou autrui avant l’âge de 15 ans.[2]

Créé comme noyau de résistance, la mission d’AFASDA était de travailler avec les femmes et les filles haïtienne pour leur développement intégral, le respect de leurs droits et aussi pour reformuler le problème de la violence basée sur le genre comme étant de nature systémique plutôt que domestique.[3]

AFASDA, membre de l’AWID depuis le début de 2016, a collaboré à une vaste campagne de mobilisation des femmes et a également coordonné un programme de promotion d’un dialogue national mené avec la collaboration de radios communautaires.  

Célébrant leur 20ème anniversaire, forte d’expériences et d’alliances stratégiques, l’association poursuit sa mission et perçoit de nouvelles opportunités pour « les femmes d’exercer leur plein potentiel et de contribuer efficacement à la reconstruction de leur pays. »

« Par exemple, notre plus récent succès est le fait d’avoir fait juger et condamner un policier qui a violé une jeune etudiante, selon une nouvelle loi qui vient juste d’être votée, » affirme Elvire Eugène, directrice exécutive de l’AFASDA et résidente de Cap-Haïtien, une ville située au nord d’Haïti. 

Au niveau national, AFASDA prend activement part à la création et la gestion de divers réseaux et plateformes, dont la Coordination nationale de plaidoyer pour les plateformes des organisations haïtiennes (CONAP), la Platfòm Nap Vanse (Plateforme nous avançons), la Concertation nationale pour les femmes victimes de violence, le Réseau femmes du grand nord (REFAGNO).   
AFASDA a plus de 18 branches à travers tout le pays, ainsi que des comités communaux et possède un effectif de près de 3 000 membres (composé de femmes, filles et jeunes) qui participent dans les prises de décision et direction des activités, au niveau d'assemblées.

AFASDA est impliquée dans la lutte contre la violence basée sur le genre, particulièrement la défense de première ligne (assistance psycho-légale, sensibilisation, etc.). Pour contribuer à la réduction des cas de violences de genre, AFASDA fait un accompagnement légal pour les victimes, offre un  hébergement  temporairement pour des besoins de sécurité, organise des séminaires de réflexion et débats et des activités de  sensibilisation de  la population.

« Notre travail de concert avec nos partenaires contribue à la prévention des violences faite aux femmes et aux filles et à leur réintégration sociale, par la sensibilisation de la communauté sur la problématique de la violence faite aux femmes et aux filles et celle des autorités judiciaires et d’autres acteurs clés sur les difficultés rencontrées dans la prise en charge des femmes victimes de violences. » Elle offre aux femmes victimes de violence un accueil adéquat et leur faciliter l’accès aux services appropriées.    

« On est aussi activiste, c’est-à-dire, on est obligées d’aller dans les autres communes pour parler un peu de la violence. Parfois on suppose que les gens savent ce que c’est la violence mais après, on constate qu’il y a plusieurs communes qui ne savent pas ce que c’est la violence. On est obligées d’aller les retrouver pour parler avec eux de la violence. Parce qu’au bureau on reçoit beaucoup de cas qui démontrent que les gens ne savent pas ce que c’est la violence. Parfois elles subissent la violence mais elles ne savent pas où aller. AFASDA représente un repère.»

« C’est-à-dire qu’on est là pour les aider, les aider à se récupérer et s’il y a un malentendu avec leur partenaire on est obligées d’appeler le partenaire aussi. On lui envoie une lettre et puis quand les deux sont revenus au bureau on fait une médiation entre la dame et le partenaire. Après maintes reprises et puis ça va pour eux ils sont obligés de retenir. »

Le contingent haïtien au Forum des féminismes noirs et le Forum de l’AWID 2016 a été composé de quelques membre de l’AFASDA, dont Cathy Elvariste et Myriam Dubuisson, qui ont animé une session intitulée « vers une coalition forte des associations des femmes au niveau des pays francophones des Caraïbes ». 

Cathie Elvariste et Myriam Dubuisson animent une session au Forum AWID 2016

« Le dernier forum de l’AWID nous a offert des ouvertures et des opportunités et nous a aussi permis d’établir des contacts avec des activistes de différents pays. »

« Nous espérons que le suivi du forum sera effectif, certaines actions seront entreprises et que tous les pays du monde s’engagent dans la lutte pour le respect intégral des droits de la femme.»


[1]  Pour une narration soigneuse et nuancée du mouvement féministe haïtien, voir : Sanders, Grace Louise. “La voix des femmes: Haitian Women’s Rights, National Politics and Black Activism in Port-au-Prince and Montreal: 1934-1986”. 2013. 
[2] Voir “Violence basée sur le genre, FNUAP, 2016.”
[3] Pour une perspective sur l’état du mouvement féministe haïtien pendant les derniers 25 ans, consulter : Louis, Eunide. “Violences faites aux femmes en Haïti : État des lieux et perspectives”. Haiti Perspectives. Vol. 2. no. 3. Automne 2013.

Region
Les Caraïbes
Source
AWID

Twenty years of resistance and essential work in Haiti

Twenty years of resistance and essential work in Haiti

Sometime in 1970, before the death of Haitian President François Duvalier, his paramilitaries stormed, ransacked, and occupied the Port-au-Prince headquarters of La Ligue Feminine d’Action Sociale (The Women’s League for Social Action, LFAS), Haiti’s first women’s rights organization, created in 1934. Moments later, the Ligue’s organizers ran to the site and rescued their archives, which had been dumped on the street. The women dusted off and carried the records back home with them, presumably to rebuild on the feminist work that had been almost scattered.[1]


Twenty-seven years later, after the 1997 coup d’état in Haïti, a group of feminist educators and lawyers started a conversation. They cut through masculinist national concerns around contested elections and state-building in order to discuss the widespread and intersecting issue of gender-based violence in the country. So started Asosyasyon Fanm Soley Dayiti (AFASDA) (“Sun Women’s Association of Haiti”), an action network whose mission was to fill a gap to address violence against women. 

Since then, AFASDA has collaborated with a number of partners to lay down groundwork--including services, campaigns, women’s rights trainings, legal aid, and leadership trainings to support women survivors of violence, in a context where 27% of Haitian women report having experienced physical violence by their husband or another person by the age of 15.

Created as a form of resistance, AFASDA’s mission is to work with Haitian women and girls to advance their overall development, the respect of their rights, and also to contribute to reframing violence against women from a domestic problem to a national one.[2]

The organisation, an AWID member since 2016, has collaborated in an extensive women’s mobilization campaign, and also coordinated a program promoting national dialogue in partnership with community radio stations.

Celebrating their 20th anniversary, strengthened by experience and strategic alliances, the organization pursues its mission and sees new opportunities for women to exercise their full potential and to meaningfully contribute to the rebuilding the country.  

“For example, our most recent success has been the investigation and prosecution of a police officer who sexually assaulted a young student, with a new law that was just passed,” says Elvire Eugène, Executive Director of AFASDA and Cap-Haïtien resident, a city in northern Haiti. 

At the national level, AFASDA is a founding member of the National Coordination for Advocacy on Women's Rights (CONAP) and the Nap Vanse platform. The latter is a member of the National Consultations on Women Victims of Violence, a founder of REFAGNO (Far North Women’s Network).

AFASDA has more than 18 branches across the country, as well as local committees and nearly 3,000 members (composed of women, girls and youth) who participate in decision-making and direction of the work as part of a general assembly.

The organisation is part of the frontline in the fight against gender-based violence (psycho-legal support, awareness raising, etc.). To contribute to the decrease in gender-based violence cases, AFASDA offers legal support to victims, provides temporary housing, organizes discussion and debate seminars and awareness raising activities for the general public. 

“Our work alongside partners contributes to the prevention of violence against women and girls and social reintegration through public awareness raising on violence against women and girls and to legal authorities and other key actors on the difficulties in caring for women victims of violence.” The organization provides women victims of violence with suitable care and facilitates access to appropriate services.     

“We’re also activists, that is to say, we have a responsibility to go into other neighbourhoods to talk about violence. Sometimes we assume people know what violence is but we later realize there are several neighbourhoods where people don’t know what ite is. It’s up to us to go find them and talk to them about violence."

"Because in the office we receive a lot of cases proving that people don’t know what violence is. Sometimes they face it but don’t know where to go. AFASDA represents a point of reference.” 

“That is to say, we’re there to help, to help them recuperate and if there is a misunderstanding with their partner, we have a duty to call the partner too. We send him a letter and when both return to the office, we mediate between the woman and the partner. After repeated visits it’s up to them to hold back.”

The Haitian contingent at the Black Feminisms Forum and the 2016 AWID International Forum consisted of several AFASDA members, including Cathy Elvariste and Myriam Dubuisson, who led a session titled “Toward a Strong Coalition of Women’s Organizations at the Francophone Caribbean Country Level”.  

“The last AWID Forum created new openings and opportunities for us and introduced us to activists from different countries.”

Cathie Elvariste and Myriam Dubuisson facilitating a session at the 2016 AWID Forum

Elvariste and Dubuisson engaged with other feminists from across Africa and the diaspora, creating a transnational pivot to complement their work at home. 

“We hope that the follow-up to the Forum will be effective, that certain actions will be taken and that all countries around the world will engage in the fight for substantive respect for women’s rights.”


[1] For a loving and comprehensive narration on the Haitian women’s movement, see: Sanders, Grace Louise. “La voix des femmes: Haitian Women’s Rights, National Politics and Black Activism in Port-au-Prince and Montreal: 1934-1986”. 2013.

[2] For a perspective on the state of Haitian feminist organizing to end violence against women in the last 25 years, see: Louis, Eunide. “Violences faites aux femmes en Haïti : État des lieux et perspectives”. Haiti Perspectives. Vol. 2. no. 3. Automne 2013.

Region
The Caribbean
Source
AWID

Explorando la libertad a través de la educación, la acción, unidad y solidaridad

Explorando la libertad a través de la educación, la acción, unidad y solidaridad

Sentimos Diverso nació el 12 de marzo de 2006 en Bogotá, Colombia, y desde 2010 se estableció en Quito, Ecuador, lugar en el que actualmente se desarrollan las actividades del colectivo. Se definen como un  «colectivo feminista que se moviliza para crear y desarrollar proyectos y acciones que empoderen a mujeres, adolescentes, jóvenes, y personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas para la exigibilidad de los derechos humanos, sexuales y reproductivos».


Ante la discriminación acción, unión y solidaridad

Sentimos Diverso surgió de presenciar cómo eran perseguidxs dos chicxs, una noche, en localidad de Chapinero, en Bogotá, «vimos cómo eran perseguidxs dos chicxs muy jóvenes, que trataban de entrar a Teatrón, un bar gay muy de moda, por un grupo de bone-heads (una derivación se lxs skinheads con tendencias neonazis). Nunca supimos que pasó con ellxs, pero entendimos que era importante abrir un espacio de homosocialización, que fuera diferente a la rumba, que se convirtiera en un espacio de seguridad y confianza, para ser quiénes éramos. Pensamos que usar el arte y la literatura era un camino, para que lxs jóvenes pudieran expresar sus búsquedas e inquietudes, pudieran encontrarse con ellxs y con otrxs».

Cuando surge el colectivo, lo que querían era que la sociedad en donde vivían, el movimiento juvenil, el sector LGBTI de la ciudad «entendieran qué significaba ser un joven diversx, queríamos entendernos como sujetxs de derecho, queríamos transformar la idea de lo político, enfocarlo en la cotidianidad y visibilizar esas experiencias».

Sentimos Diverso cree en el trabajo en el colaborativo y creativo. Su equipo es multidisciplinario. De izquierda a derecha: Gabrielle, Cristina, Isabel, Lenyn y David.

Entonces, seis amigxs, Catalina, Nikita, Viviana, Marleny, Eduardo y Gabrielle, comenzaron a trabajar. Y la primera actividad que realizaron fue el “Canelazo Literario”, que «precisamente unía el interés por el performance y la literatura, desarrollando talleres alrededor de temáticas como el cuerpo, la ciudad y la diversidad». Convocaron jóvenes que no se definían desde lo LGBTI únicamente, o para quiénes era un peligro hacerlo; «jugamos con los nombres: heteroconfundidx, lesboflexible, bicuriosx, transindecisx, y muchos otros, para que la gente pudiera entender que no éramos tan diferentes». 

Hacia 2010, por los diferentes caminos que les llevó la vida, del grupo original quedaba una sola persona que migró a Ecuador y que se llevó la organización consigo. 

La nueva localización, el nuevo y diferente contexto implicó nuevo retos que llevaron a que el trabajo se ampliara y cubriera las temáticas de los derechos sexuales y los derechos reproductivos, focalizándose el trabajo con mujeres, adolescentes y jóvenes «con quienes además se trabaja en el empoderamiento, la concienciación sobre su contexto, sus derechos y la exigibilidad de los mismos. Este trabajo se realiza a través de metodologías de educación popular, no formal, el arte (teatro, fotografía, video, plástica) y la comunicación». 

Estrategias para llevar adelante un trabajo transformador

Sentimos Diverso lleva adelante sus tareas y compromiso con la transformación social a través de cuatro líneas de trabajo. 

El uso de productos educomunicacionales como una estrategia para abordar los derechos sexuales y derechos reproductivos. El Canguilazo, videoblog para jóvenes siendo observado por estudiantes de un colegio al norte de Quito.

Primero, la línea pedagógica, en la que estrategias lúdicas, vivenciales, artísticas como la pintura, el teatro del oprimido, la fotografía, la escritura creativa y el video les han ayudado a desarrollar metodologías de trabajo para la difusión y abordaje de temas de diversidad sexual y de género, derechos sexuales y reproductivos. Han realizado talleres con diversas poblaciones como adolescentes, jóvenes, personas LGBTIQ, mujeres, refugiadxs, migrantes, víctimas de violencia, madres adolescentes y docentes. 

Dentro de esta línea también han desarrollado publicaciones como: “De cuento en cuento me narro diverso”, producto del trabajo realizado con jóvenes en Bogotá; “12 cosas sobre mí” que es resultado de cerca de cuatro años de actividades con adolescentes en la ciudad de Quito; y “Cirila y Silbato son amigos”, material que sirve como estrategia para prevenir la violencia sexual en zonas de riesgo por desastres naturales.  

La otra es la línea de investigación, desarrollada con el fin de analizar con mayor profundidad las realidades de las poblaciones con las que trabajan. 

«Actualmente estamos en proceso de escritura de las conclusiones de la investigación "Ojos que no ven: Maternidad adolescente, violencia y estrategias de vida", en donde indagamos en las actividades que realizan las madres adolescentes, sus situaciones de explotación laboral, su trabajo en tareas domésticas y de cuidado, su presencia o no en el sistema escolar, sus relaciones familiares y de pareja y las nuevas vulnerabilidades a las que se ven sometidas». 

En esta área también están desarrollando «la creación del hacker space feminista en Ecuador, cuyo objetivo es la seguridad de lxs activistas y el desarrollo de estrategias de autocuidado en el espacio virtual. Actualmente estamos en el proceso de compartir saberes y de desarrollar herramientas para la difusión de esta información». 

La otra línea de trabajo es por medio de  la comunicación, en la que tienen mucho interés y se muestran muy activxs, ya que la página web del colectivo se actualiza de manera periódica, con artículos de análisis, entrevistas sobre lo que sucede en Ecuador y en la región en materia de derechos sexuales, reproductivos, de las mujeres y de la población LGBTIQ. «En 2017 estamos desarrollando un trabajo de periodismo en el cual analizamos estas temáticas desde una visión regional para hacerle seguimiento a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, particularmente al relacionado con la igualdad de género. Ya publicamos nuestro primer artículo «No nos pidan que volvamos al silencio».

La cuarta línea clave del trabajo que realiza el colectivo es la de las relaciones interinstitucionales, aquí se centran en el establecimiento de redes con instituciones públicas, organizaciones sociales y activistas. «Consideramos que el trabajo conjunto hace la diferencia y por ello a través de este espacio hemos podido establecer una red de trabajo con otras organizaciones de la región, por ejemplo nos involucramos activamente en la Campaña por la Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y Reproductivos, y desarrollamos trabajos como la Escuela Audiovisual Al Borde- Ecuador, liderada por Mujeres Al Borde de Colombia. También estamos incidiendo en los espacios locales, como en el Encuentro feminista de Ecuador el cual tendrá lugar durante 2017». 

Nuestra compañera Ángela, promocionando «12 Cosas sobre mí» durante el Foro de AWID, en Brasil.

Para inspirarnos a reflexionar

El trabajo de Sentimos Diverso es un trabajo que invita a repensar y pensar cómo ir desmontando el heteropatriarcado, y su impronta más creadora parece estar dada en aquella relacionada con la educación. 

Orgullosamente hablan de una de sus publicaciones más reciente, el cuaderno “12 Cosas sobre mí”, el cual recapitula parte del trabajo que realizan con adolescentes y jóvenes en colegios y centros de acogida de la ciudad de Quito.

«El cuaderno está basado en la creatividad y la provocación de reflexiones que si bien han sido pensadas para adolescentes y jóvenes también pueden ser desarrolladas por personas de todas las edades. Partimos de la idea de los libros que proponen temáticas para la escritura creativa y le añadimos nuestra perspectiva artística y pedagógica. De esta manera tenemos 12 preguntas generadoras para reflexionar acerca de la identidad, la memoria, el género, la autoestima, el empoderamiento, la orientación sexual y el proyecto de vida. Esta herramienta educativa surgió de nuestros talleres con adolescentes, de hecho esperábamos lanzar unos manuales educativos, pero después de un proceso de creación al interior de Sentimos Diverso surgió esta idea, la cual ha tenido muy buena recepción y que lanzamos en el 13º Foro AWID. Actualmente lo estamos usando como herramienta de trabajo con adolescentes estudiantes de secundaria en la ciudad de Quito». 

Ellxs saben que la permanencia en el tiempo de una organización o colectivo, muchas veces está determinada por la movilización y obtención de recursos. 
Disfrutando del Foro de AWID: Edward, Ángela, Gabrielle e Isabel participando en los discusiones y aprendiendo en equipo sobre otras estrategias de trabajo y empoderamiento.

Ellxs saben que la permanencia en el tiempo de una organización o colectivo, muchas veces está determinada por la movilización y obtención de recursos. Al comienzo del colectivo se unieron esfuerzos y recursos de lxs miembros del colectivo para el financiamiento. Desde 2007 cuentan con el apoyo de Astraea Lesbian Foundation for Justice, «quienes han creído en nuestro trabajo, en las actividades que hacemos y han sido parte fundamental en nuestro crecimiento como organización social y como activistas, ya que no solo nos han apoyado con recursos económicos, sino con capacitaciones y encuentros que han sido muy importantes para que Sentimos Diverso siga activx». 

Desde 2014 el apoyo de Mama Cash incidió en buena medida en el crecimiento e institucionalización de Sentimos Diverso en Ecuador. «Ahora tenemos algunos proyectos que están creciendo y somos conscientes de que deben tener un presupuesto propio, así que poco a poco vamos consiguiendo gente que decide creernos y se arriesga a apoyarnos. En esas estamos ahora con la IWHC, quién ha querido apoyarnos, con un proyecto que por el momento hemos llamado “especiales Editoriales”, y que está enfocado en fortalecer nuestras habilidades y aprendizajes en el área de Comunicaciones».

Source
AWID