Infórmate

Tu fuente de información para mantenerte al día de las últimas tendencias que afectan a la justicia de género y los derechos de las mujeres en todo el mundo

¿Qué tienen de sexy ‘la salud y los derechos sexuales y reproductivos’?

Hannah Wallace Bowman

Se siente mullido.

Es un lujo.

Algo a ser abordado una vez que nos hayamos ocupado de los problemas «de verdad».

En el contexto de la salud y los derechos sexuales y reproductivos (SDSR), el tema del placer sigue siendo un gran tabú.

A muchxs que trabajamos en este campo en todo el mundo nos está costando llegar a lxs jóvenes con información vital sobre su salud y sus derechos sexuales y reproductivos. ¿Será porque no logramos tomar en cuenta las motivaciones y deseos de las personas a quienes estamos intentando involucrar?

Al centrarnos en las soluciones técnicas, la prestación de servicios, las soluciones a gran escala y los peligros del sexo en condiciones de riesgo, tratamos de llegar a nuestra «clientela» prospectiva con un lenguaje y de una manera que la excluyen.

¿Estamos diciendo que a la gente que vive en determinadas sociedades no le interesa lo que se siente al tener sexo? ¿O que simplemente contraen ETS o quedan embarazadxs sin haber tenido sexo nunca?

Claramente, no es así.

Por eso Love Matters, la organización con la que trabajo, se esfuerza mucho por cerrar esta brecha y en este momento estamos hablando de esa parte del sexo que es ‘amorfa y sexy’. Actuamos sobre todo en el espacio digital, lo que nos permite eludir los cerrojos tradicionales que limitan la Educación Sexual Integral (ESI) utilizando una combinación de medios, tecnología móvil y narración de historias convincentes para llegar a los sectores que nos interesan.

Como organizaciones que no tenemos presencia física en la vida de las personas a las que queremos llegar, el desafío es cómo convertirnos en un recurso que ellas busquen activamente y al que quieran volver.

En Love Matters, hemos descubierto que el «placer» puede abrir la puerta para un mayor involucramiento en los derechos y la educación sexuales.

Desde que comenzamos, 5 años atrás, ya hemos tenido 50 millones de sesiones, casi 128 millones de visitantes a nuestras páginas y hemos alcanzado más de 3 seguidorxs en las redes sociales.

Y ¿adivinen qué?: un gran porcentaje de la gente que entra a nuestro sitio lo hace por un tema que se refiera al placer.

Mucho más allá de evocar sensaciones agradables, al hablar abiertamente del placer en todas nuestras plataformas hemos lograr crear un espacio libre de tabúes donde es posible aprender sin miedo a ser juzgadx.

Y cuando eso sucede, vemos que se bajan las barreras y la gente se abre a conversar acerca de conductas que podrían causar daño.

Una joven de El Cairo que estaba por casarse, estaba preocupada pensando que por haberse masturbado ya no era virgen. Nuestros canales privados en las redes sociales le resultaron espacios seguros en los que pudo hacer preguntas y compartir fotos de su vagina.

Un joven de la India que leyó acerca de lo desagradable que les resultaban a las mujeres los toqueteos no deseados, logró reflexionar acerca de «todo lo malo que había hecho». Contó que cada vez que tuvo oportunidad de hacerlo, había toqueteado a una chica o a una mujer o había «refregado sus partes íntimas contra ellas en un tren u ómnibus repleto». Dijo que ahora se sentía culpable y pidió disculpas por su conducta.

Otra joven, esta vez de Kenia, recurrió a nosotrxs al descubrir que su compañero había estado teniendo relaciones sexuales fuera de la pareja. Volvió a hacerlo cuando estaba tratando de ser valiente y hacerse la prueba del VIH y cuando no le permitieron acceder a los servicios públicos por ser soltera. También recurrió a nosotrxs cuando finalmente recibió un diagnóstico positivo. Luego hizo pública su condición frente al VIH en el foro comunitario y ahora participa activamente en nuestro sitio de Kenia alentando a otras personas a hacerse la prueba.

Estos son todos ejemplos muy reales.

Estas personas jóvenes se encontraron frente a una encrucijada y necesitaron información.

Por eso es importante utilizar un lenguaje que no califique, encasille o juzgue sino que ofrezca un espacio para el diálogo y para entender las diversas opciones, ayudando a que la persona se posicione lo mejor posible para tomar decisiones informadas.

Porque la mayoría de las personas no se ven a sí mismas como perpetradoras de violencia sexual o de abusos contra los derechos humanos. Ni tampoco necesariamente se definen como alguien que está «en riesgo». Tampoco se consideran como «marginadxs». Es muy poco probable que escriban alguno de esos términos en un buscador de internet.

Cuando se trata de hablar de sexo y placer sexual, el lenguaje es algo poderoso, que a menudo se utiliza para reforzar estereotipos negativos y desequilibrios de poder.

En verdad, la completa ausencia de palabras para describir el placer de las mujeres en muchas regiones en las que trabajamos demuestra el enorme tabú que rodea a este concepto: la posibilidad de hablar del placer de las mujeres de manera positiva o por lo menos neutra ha sido eliminada del lenguaje cotidiano actual.

Por ejemplo, cuando inauguramos el sitio de Love Matters en India no existía ninguna palabra en hindi para la masturbación femenina en el habla cotidiana, solo para su versión masculina. Había un término que se usaba en los círculos de SDSR pero fuimos lxs primerxs en introducirlo como parte de las conversación de lxs jóvenes en espacios virtuales, convirtiéndolo en algo habitual y llevándolo a un público más amplio.

Necesitábamos garantizar que las jóvenes egipcias pudieran conseguir imágenes de la vulva con los nombres de todas sus partes en árabe para conocer mejor sus cuerpos y conferirle a sus genitales el poder que otorga ser nombrados. En Egipto la mayoría de los libros de texto no muestran, y menos aún nombran, las partes de la vulva de las mujeres. Por eso, es común que ellas no sepan dónde tienen sus clítoris ni puedan reconocerlos en una ilustración, lo que hace que se torne aún más difícil hablar de los efectos de la ablación/mutilación genital femenina.

El placer no es algo a lo que dedicarnos más tarde, cuando ya hayamos resuelto todo lo demás: que las mujeres conozcan y entiendan su placer y su derecho al placer son elementos fundamentales de su empoderamiento.

Por eso, es hora de ir más allá de lo instrumental cuando se trata de mujeres y SDSR. Hablemos de los seres humanos como lo que son: una totalidad sexy que vive, respira, transpira y no como transmisorxs de enfermedades o mecanismos reproductivos. Como personas.

Porque lo que resulta de que una mujer conozca su placer, se apropie de él y lo procure es algo extremadamente poderoso, que cambia la relación que tenemos con nuestros cuerpos y las decisiones que tomamos acerca de qué hacer con ellos.
Así que ahora, ¡vayan! Reivindiquen su derecho al placer e invoquen el poder del “Aaaaaaaahhhhh…..”

 


Sobre la autora

Hannah es creativa principal y socia estratega de Love Matters [El amor importa], que forma parte de RNW Media. Como especialista en comunicaciones y activista, le apasiona indagar sobre las formas de instigar cambios transformadores a través de la narración de historias, la innovación digital y las artes.

Category
Análisis
Region
Global
Source
Foro de AWID