Casa Trans Zuleymi: resistencia colectiva para desafiar y transformar un país patriarcal
La casa trans confirma esa fuerza generadora de los movimientos sociales: si nadie nos ayuda ni provee, si al estado no le importa, lo hacemos nosotras/xs.
La casa trans confirma esa fuerza generadora de los movimientos sociales: si nadie nos ayuda ni provee, si al estado no le importa, lo hacemos nosotras/xs.
El 27 de octubre de 2019, se realizaron las elecciones regionales en Colombia, y Claudia López, de 49 años, fue electa como la primera alcaldesa mujer y lesbiana visible. Conversamos con la escritora y gestora cultural Yirama Castaño Güiza, sobre lo que significa este triunfo.
En este artículo analizaremos dos experiencias concretas que cuentan con distintas estrategias de generación de recursos propios. Dos espacios fundamentales de organización y construcción que ayudaron a tener unas articulaciones más estables y sirvieron para sumar activistas de distintas generaciones.
Estamos gravemente alarmadas por la criminalización de defensores y defensoras de los derechos humanos en Guatemala, incluida la reciente persecución judicial en contra de la Sra. Claudia Virginia Samayoa Pineda y el Sr. José Manuel Martínez Cabrera. Hacemos un llamado al Estado guatemalteco para que ponga fin a todo acto de hostigamiento y criminalización en contra de lxs defensorxs de derechos humanos y que garantice la realización de las libertades fundamentales en todas las regiones de Guatemala.
«Generosidad» es, precisamente, la palabra que me surge cuando pienso en el Foro Feminista contra el G20 que se realizó a fines de noviembre en Buenos Aires, Argentina. Generosidad de conocimientos y experiencias, de energía transformadora feminista, de solidaridad. Dejen que les muestre.
Mi nombre es Alejandra Sarda-Chandiramani. Soy una activista por los derechos sexuales desde hace mucho tiempo. Soy de Argentina, donde hoy tenemos un movimiento feminista muy fuerte y masivo gracias al cual el Parlamento finalmente ha comenzado a discutir la despenalización y, con suerte, la legalización del aborto. Llevo un pañuelo verde, un símbolo de esta lucha
Cada vez que se reúne, la cumbre del G20 atrae protestas de todas las vertientes. La cumbre de 2018, en Buenos Aires del 30 de noviembre al 1 de diciembre, ya ha movilizado a los movimientos sociales, incluidos los movimientos feministas, de la región y de otras partes del mundo para resistir la agenda neoliberal del G20.
Las mujeres zapatistas demuestran que otro mundo es posible en el Primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan.
Ante la expansión de la agricultura industrial, los cultivos transgénicos y las patentes de semillas, las mujeres rurales están preservando las variedades nativas y enseñando sobre agroecología.
Las tejedoras mayas se están organizando para defender su arte y presionar por una nueva legislación que reconozca y proteja su "propiedad intelectual colectiva"