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Un viaje hacia la justicia feminista

Lina Abirafeh

Después del último Foro AWID en 2012 y de los cuatro años de acción, activismo y anticipación que le siguieron, estamos nuevamente juntxs para forjar nuestros futuros feministas. Les voy a presentar algunos de los momentos memorables que le ponen magia a este viaje y le dan significado a nuestros movimientos.


Cuatro años más tarde, y con una demora de cuatro meses, por fin nos reunimos para forjar nuestros futuros feministas

Me sentía agotada y me hacía mucha falta recargar energías y volver a comprometerme con nuestras metas compartidas.

La energía era palpable: la sentí en la entrada a Sauípe y en cada rincón de nuestro espacio. Dejé caer mi equipaje en la habitación y corrí a inscribirme, sin rastros  ya del jetlag que había sentido más temprano o de la fatiga acumulada por tanto trabajo. No habían pasado tres minutos cuando escuché que alguien me llamaba desde uno de los balcones. Este era mi cuarto Foro AWID; sabía que iba a encontrarme con viejxs amigxs y también que encontraría nuevxs. ¿Cómo explicarle a alguien que nunca compartió este momento feminista que en los cuatro días que paso aquí puedo hacer más amigxs que en los últimos cuatro años?

La apertura del Foro fue muy intensa y cada una de las plenarias fue a la vez una celebración y un grito de batalla. Cada día empezó con un mensaje feminista intrépido, lleno de anticipación activista. En el mensaje que tuvimos que escribir sobre autocuidado mencioné a mi perro, que es mi remedio para el agotamiento activista. ¿Qué hacer con él? Dejarlo que nos ame y nos nutra. ¿Por qué funciona? Porque nos recuerda lo que implica estar presentes y mover la cola por las pequeñas alegrías. Después de todo, el feminismo no es un punto de llegada sino un proceso. Y es un proceso largo. Si no celebramos las cosas pequeñas, no vamos a sobrevivir.

Construimos un espacio colectivo con una base que fue inclusiva, interseccional e igualitaria. 

¿Cómo volver a la realidad después de eso? Tenemos que ser explícitas cuando decimos que nuestros feminismos se entrecruzan con todas las luchas por la justicia. Cada ponente llenx de energía y cada sesión me dio un bocado para saborear, una pieza para construir mi paz. Como si fueran vidrios rotos, esas piezas tal vez no signifiquen mucho solas pero juntas forman un mosaico de historias, luchas y fortalezas.

Nos recordaron que nuestra diversidad no debe ser una fuente de temor. Intercambiamos historias acerca de cómo los nacionalismos utilizan y mercantilizan los cuerpos de las mujeres para ocupar espacios públicos, algo que está ocurriendo más que nunca. Nos previnieron acerca de la peligrosa tendencia global a generar regímenes que regulan el género, la sexualidad y nuestro derecho a nuestros cuerpos. Escuchamos acerca de horrores como los «matrimonios correctivos» y las «violaciones correctivas», relatos que me hicieron hervir la sangre y afilar las garras. Lo que necesitamos es una indignación COLECTIVA. ¿Cómo luchar contra todos esos abusos?

¿Y dónde está la humanidad en el género humano? Como movimientos nos juntamos para reconciliar a lxs seres humanxs y rescatar esa humanidad. Estamos viendo cómo se imponen los fundamentalismos, cómo crecen los extremismos violentos y cómo se cierran nuestros espacios feministas. Y el miedo es que nuestra lucha feminista por los derechos humanos, la igualdad y la justicia dé como resultado un mínimo común denominador que no nos sirva a ningunx.

Cada detalle fue a propósito: los baños, los pronombres, los manteles individuales con mensajes de lucha mientras comíamos, los espacios activistas llenos de energía recargada y los espacios de bienestar para recuperarnos. Un baño para todos los géneros es un gesto pequeño que dice mucho: ¡que hasta mear puede ser político!

El mensaje fue de aceptación: 

está bien, sé como quieras ser y como tal vez no puedas ser «afuera». ¡Qué alivio!.

En el Foro, las identidades se reinventan y los límites se borran. Esto me recuerda a una línea de un poema del legendario poeta palestino Mahmoud Darwish:

«Y tenemos países sin fronteras, como nuestra idea de lo desconocido, angosto y ancho...»

Fomentar una revolución feminista es una tarea que cansa: lo bueno fue que pudimos alimentarnos con verdaderos festines en formato buffet y disfrutar de todas las variedades imaginables de postres a base de coco. Llegué siendo una escéptica y salí convertida en creyente del coco. Es imposible pensar en cambiar paradigmas de poder con el estómago vacío.

Y el agua ... una larga extensión de playas, además de piscinas por donde miraras (cuando una se perdía yendo de un lugar a otro). Isak Dinesen me recuerda que:

«El agua salada, ya sea sudor, lágrimas o mar, lo cura todo».

El agua es buena para las almas activistas agotadas.

Como solemos decir, ningunx es libre hasta que no seamos libres todxs. 

Y el Foro AWID no existe en el vacío. Entonces, ¿por qué Bahía? Ninguna de estas decisiones fue arbitraria. AWID quería crear conciencia en forma deliberada sobre los cambios en el contexto brasileño donde las fuerzas neoliberales están ganando poder político y se están reduciendo los espacios feministas. Nuestra presencia en Bahía nos permitió discutir sobre el racismo en el contexto de los feminismos.

Este fue el primer Foro para el Institute for Women’s Studies in the Arab World [Instituto de Estudios de las Mujeres en el Mundo Árabe], y yo estaba decidida a compartir nuestro trabajo con quien quisiera escucharme. En el Foro presentamos nuestra estupenda canción activista  animada que habla de la igualdad de género: Bi Ideh, que significa «en mi mano«, en árabe. La canción dice:

Si viste injusticias y no reaccionaste,
¿qué va a cambiar con el paso de los años?

Y, para mí, ese es el poder de AWID: reaccionar juntas para hacer frente a la injusticia.

Sobre la autora

Lina es afiliada a AWID, activista feminista y “académica por accidente”. Dirige el Institute for Women’s Studies in the Arab World [IWSAW, Instituto de Estudios de las Mujeres en el Mundo Árabe] en la Universidad Libanesa-Estadounidense de Beirut, Líbano, primero de su tipo en la región. Antes de sumarse al Instituto, Lina trabajó sobre temáticas de género en contextos de desarrollo y humanitarios, particularmente sobre violencia de género durante emergencias, en países como Afganistán, Haití, Nepal, Papúa Nueva Guinea, República Centroafricana y República Democrática del Congo entre otros. Se doctoró en la London School of Economics [Facultad de Economía de Londres] y publicó un libro con su investigación titulada “Género y ayuda internacional en Afganistán: Políticas y efectos de la intervención”. Lina dio una charla TEDx en Londres sobre la búsqueda de seguridad para las mujeres en un mundo cada vez más violento, alentándonos a todxs a “empezar allí donde estemos” para poner fin a la violencia de género.

Category
Análisis
Region
Global
Source
Foro de AWID