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Las personas bellas estamos aquí

Maggie Mapondera

«Desafortunadamente, Nelson Mandela le mintió al resto del mundo...»

Esas fueron las palabras de la activista sudafricana Wanelisa Xaba que hoy dejaron a todxs boquiabiertas en el auditorio (y que arrancaron algunas sonoras exclamaciones de apoyo) durante la inauguración del Foro de Feminismos Negros en Bahía, Brasil. Hay muchas cosas que la gente puede tolerar pero cuestionar al mito sacrosanto de Nelson Mandela™ es lo más cercano al anatema que se puede encontrar en muchos espacios activistas. 


El Foro de Feminismos Negros es un espacio que no se asemeja ningún otro en el que yo haya participado.

No hay palabras para describir la sensación de sentarse en una sala repleta de mujeres negrxs de todo el mundo, que hablan distintos idiomas y proceden de diferentes contextos, todxs aquí presentes en un mismo espacio con el fuego de nuestros distintos feminismos y activismos en las entrañas. Saber que puedo ponerme de pie en esta sala y decir lo que pienso sin sentir que las mujeres que me rodean no lo entienden. Aunque tengamos procedencias muy distintas, hay una suerte de conciencia que compartimos, una canción. Y digo ‘canción’ de forma deliberada porque no se trata solo de una experiencia compartida de sobrevivir apenas ante el patriarcado capitalista y racista, sino de un sentido de resistencia. De rebelión frente a esa opresión. De comprender que encontrar formas de reimaginar el mundo e idear una alternativa feminista negra es una decisión radical que cada una toma a diario en toda la diversidad de nuestras vidas y ámbitos.

Estar juntxs como mujeres negras con un propósito en común que consiste en luchar contra los colonialismos, los capitalismos y los patriarcados, en una lujosa sala de conferencias en Bahía y en este momento —  donde en Brasil se están viviendo una reafirmación violenta del patriarcado blanco y una reacción de la derecha contra más de un decenio de reformas sociales fundamentales, todo ello disfrazado de golpe ‘legal’ contra Dilma Rousseff —  no es un dato menor. 

Se trata de reivindicar un espacio, reivindicar una comunidad, o un ‘territorio’, como dice Charo Minas Rojas de Colombia:

Creo que debemos mirar al futuro en relación con el pasado y el presente; no puedes mirar al futuro sin considerar quiénes somos desde un punto de vista histórico y esto viene de muy atrás. En Colombia, somos afrodescendientes, tenemos raíces africanas, un cordón umbilical que nos conecta con el África y existe un proceso histórico que nos trae hasta aquí y este proceso está [todavía en curso]. Es desde este proceso que pensamos el futuro. Pensemos en el candomblé en Brasil: es una práctica espiritual centrada en las mujeres.  Las mujeres son la columna vertebral de esta historia... las constructoras de las culturas, las que mantienen y protegen la tradición, las que sostienen la familia. Lo veo como un sentido de pertenencia. Significa construir comunidad, construir territorialidad, espacios donde podemos ser, donde podemos desarrollarnos y ejercer nuestro ser negras... No estoy hablando [únicamente] de la tierra, hablo de territorios. [Hablo de] un futuro, donde forjamos sororidad como africanas y como pueblo afrodescendiente.

Romper con una cultura de silencio, violencia y borrado

Se trata de reivindicar nuestras identidades, nuestras historias, nuestros mitos, nuestras leyendas, nuestros cuerpos de un sistema que ha encontrado dispositivos para alienarnos de todas esas cosas. Se trata de inventar historias y mitos nuevos. En la sesión de Coumba Toure sobre El arte de la narración de historias feministas africanas hablamos de la narración de historias como acto político. En la narración de nuevas historias hay un poder que reafirma y celebra la negritud, esta piel negra, esta nariz negra, este cabello negro, esta risa negra, esta fortaleza negra. Hay poder también en el reclamo y la reapropiación de nuestros mitos y leyendas que han sido canibalizados, colonizados o simplemente borrados como si nunca hubieran existido por la producción cultural de la supremacía blanca. Son estas historias, que se convirtieron en la columna vertebral del cómo nos vemos — y de si nos vemos — en el universo, las que nos permiten soñar e imaginar posibilidades, las que nos dan permiso para crear y construir un mundo donde podamos ser protagonistas, héroes y heroínas sin ser ‘rarxs’. 

Foro de los feminismos negros

Se trata también de habitar los espacios ‘del intermedio’, como dice Kai Barrow. O, para parafrasear a Amina Mama, de reconocer que las fuerzas de opresión en juego en el mundo de hoy conforman un terreno complejo y que nosotras necesitamos reconocer y reafirmar la fluidez de nuestras identidades (género, sexualidad, capacidad y muchas más) y las múltiples formas de ser como modo de sobrevivir y forjar narrativas nuevas, diferentes y variadas.

Estas narrativas pueden y deben verse diferentes aunque trabajemos en pos de la misma meta. Ya sea Mariama Sonko, que integra un movimiento de 160 000 personas contra los grandes agronegocios y los intereses corporativos que destrozan familias y comunidades. O Agness Chindimba, de Zimbabue, que habla de la necesidad de movimientos que nos incluyan a todas con nuestras diversidades y diferencias. O Thenjiwe McHarris que pide que dejemos de dar soluciones falsas a los problemas que afrontamos hoy y comencemos a nombrar y avergonzar a lxs ‘extractivistas’ cotidianxs de las vidas y cuerpos negros. O Sheena Magenya que nos desafía a dejar de hablar de la mera ‘supervivencia’ y de cómo nos asimilamos a la opresión, para empezar a discutir la transformación de las estructuras que nos vulneran.

[Quiero que pensemos] en la riqueza de lo que estamos cultivando en esta sala. Somos las personas que hemos estado esperando. Hay un escritor, Ayi Kwei Armah, que tiene un dicho, el título de su primera novela: ‘las personas bellas no han nacido todavía’. Pero él no es feminista, por eso está seguro de eso. – Amina Mama

Al cabo de un día largo pero vivificante, nos sentamos todxs en el gazebo, intercambiando historias, poesía y canciones acompañadas de risas y aplausos. Es una noche cálida óptima para un micrófono abierto, y cada tanto, la lluvia cae como acompañándonos en los aplausos, ayudándonos a afirmarnos y reafirmarnos unxs a otrxs. 

Esta es apenas una foto del mundo que todas queremos para vivir y que me devuelve a la pregunta con la que comenzamos la mañana: ¿A qué se parecen los Futuros Feministas Negros? En su momento, parecían ser algo casi extraño e imposible de alcanzar, demasiado fantástico o allá lejos en el futuro. Pero no es así. 

Porque aquí estamos, juntas, y esos futuros los estamos creando.
Category
Análisis
Region
Global
Source
Foro de AWID