AWID es un organización feminista internacional de membresía, que brinda apoyo a los movimientos que trabajan para lograr la justicia de género y los derechos de las mujeres en todo el mundo.

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© Adolfo Lujan | Flickr (CC BY-NC-ND 2.0) - modified

Mirándome observar los espacios seguros

Judyannet Muchiri (@judyannet1), Canadá

En octubre del año pasado, me fui a Kenia para empezar lo que he llegado a considerar el trabajo más importante que he hecho hasta ahora. Desde mi llegada a Kenia, he estado explorando la influencia de los espacios seguros en la participación cívica de las mujeres jóvenes. Aunque esta investigación tiene objetivos académicos, es, a la vez, muy personal. Como feminista, mis propósitos académicos, mi trabajo profesional y mi vida personal sostienen todos conversaciones entre sí y están profundamente orientadas por los valores feministas.

Ahora estoy aquí sentada en Nairobi esperando que pase  la pandemia #COVID19 que tanto ha perturbado nuestras vidas.  Aunque me sienta muy desorientada, esta situación también me ha dado tiempo para pensar en el trabajo que he estado realizando durante el último par de meses. He tenido la posibilidad de conversar con mujeres jóvenes y distintas organizaciones por los derechos de las mujeres para imaginar y crear de forma conjunta espacios seguros para mujeres jóvenes. He llegado a la idea de espacios seguros de la misma manera que he llegado con otros trabajos que he realizado: con la intención de expandir los espacios y las libertades para las mujeres jóvenes.  Sin embargo, no consideré suficientemente la carga emocional que implicaría este tipo de trabajo, ni lo que necesitaría para lograr mis objetivos.  He adoptado intencionalmente un abordaje feminista y participativo a partir del reconocimiento de que las mujeres jóvenes son quienes mejor saben lo que significan los espacios seguros para ellas y, por lo tanto, son ellas también quienes deben articular estos espacios seguros. Con este trabajo, pretendo demostrar que la ausencia de espacios seguros limita el grado de participación de las mujeres jóvenes en actividades cívicas. Por lo tanto, este trabajo es una convocatoria a invertir en estructuras y en un ecosistema que permitan a las mujeres ejercer su agencia y vivir sus vidas de la mejor manera posible. (Es importante señalar aquí que utilizo el término "mujeres" con el reconocimiento de que se trata de un término genérico que incluye a las personas que se identifican a sí mismas como mujeres)

Como en cualquier otra investigación, estaba preparada para las sorpresas... Sin embargo, me quedó claro muy pronto que esta no sería una investigación cualquiera. Cuando empecé a conocer a las mujeres y a reunirlas para hablar sobre espacios seguros, lo primero que noté fue la ternura con la que las mujeres me recibían a mí y a mi trabajo. Y mientras seguía experimentando la amabilidad de las mujeres de Nairobi, de Nyanza y el Valle del Rift, empecé a pensar en el significado de trabajar desde una posición de amabilidad.

Mientras viajaba por el país hablando con mujeres, me quedó claro también que el trabajo sobre espacios seguros no es un trabajo fácil.

Este trabajo pide más. Pide más tiempo. Pide más recursos. Pide más compromiso. Pide la toma de conciencia.

Para ser honesta, esto no es algo que anticipé. Tampoco pensé antes en todo lo que este trabajo me exigiría. El trabajo emocional requerido. Me sentí abrumada.

Reconocer cuando una está abrumada es importante. Como también es importante decidir qué hacer con esa toma de conciencia. Este ha sido un punto clave de aprendizaje para mí: admitir que sí, que esto me pesa mucho, y que sí, necesito dar un paso atrás. Aquí es donde entra en juego el autocuidado. Uso aquí el término “autocuidado” reconociendo que la capacidad de poder tomarse tiempo libre para cuidarse es una cuestión de privilegio y que no todo el mundo puede hacerlo. Estoy convencida de la importancia que tiene reconocer nuestros posicionamientos  y los privilegios que traen aparejados. Dicho esto, lo que he aprendido a hacer en estos casos - y han sido muchos - es sentarme en silencio.

Sentarme en silencio ha sido difícil.  Resulta que incluso tomarse un descanso requiere de la voluntad de hacerlo. Lo que me interesa aquí, y creo que es una lección para otrxs feministas también, es lo que nos permite sentarnos en  silencio. 

Estar sentadx en silencio nos permite respirar. Nos permite agradecernos a nosotrxs mismxs por el hecho de estar aquí. Nos permite observar los aprendizajes. Nos permite pensar en lo que podemos hacer mejor en el futuro. 

En otras palabras, esta es una oportunidad para dar un paso atrás y mirar nuestro trabajo desde la distancia.

También es un reconocimiento de que poner en marcha nuevas realidades feministas requiere de un trabajo continuo que, de hecho, tomará tiempo.

Aunque sentarme en silencio me ha ayudado, lo que realmente me ha inspirado a seguir adelante son todas las mujeres que he encontrado. Realizar un trabajo enfocado al cambio sistémico rara vez trae resultados rápidos, lo cual hace difícil mantener la motivación. Sin embargo, eso no debería ser un motivo de disuasión. Cada pequeña acción ayuda.

El hecho de saber que hay mujeres en todo el país -y en el mundo- que se organizan y trabajan, a pesar de las dificultades insuperables que enfrentan, para ampliar las libertades de otras mujeres me da mucha esperanza. Y es gracias a ello que sé que, efectivamente, las realidades y los futuros feministas son posibles.

Por último, es justo reconocer también a las mujeres que me han sostenido a mí y a mi trabajo con tanta ternura. Ya les he dado las gracias a cada una de ustedes personalmente, pero quiero también que el mundo sepa lo absolutamente legendarias que cada una de ustedes son. Soy una afortunada por conocerlxs. El mundo tiene suerte de tenerlxs. Gracias.

 


«Healing Together» [Sanar juntxs] 

Upasana Agarwal (@upasana_a), Kolkata, India 

Pensar a activistas y feministas como sanadorxs y seres nutrientes del mundo, en medio de la lucha contra la creciente presencia de la derecha reaccionaria, la supremacía blanca y el cambio climático. Este artículo señala cómo nuestra realidad feminista pone en acción la ternura, la solidaridad y la empatía al señalar y desafiar el statu quo para liberarnos a todxs. 

“Healing Together” by Upasana Agarwal
Upasana Agarwal (@upasana_a)

 


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