AWID es un organización feminista internacional de membresía, que brinda apoyo a los movimientos que trabajan para lograr la justicia de género y los derechos de las mujeres en todo el mundo.

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© Adolfo Lujan | Flickr (CC BY-NC-ND 2.0) - modified

Dieula y las Muñecas Negras

Ana María Belique (@abelique), República Dominicana

I

El Batey Naranjo es una comunidad un poco retirada de la ciudad, pero repleta de personas trabajadoras, llenas de entusiasmo. Allí vivía una niña llamada Dieula, que aunque sus padres siempre le decían que era bella, nunca lo creía. Para sus padres era lo más hermoso que podía existir, pero la niña no lograba verse como una niña hermosa.

Dieula pensaba que si realmente fuera bella su cabello debería ser largo y rubio, sus ojos azules y su piel tan blanca como una muñeca.  «Quiero ser bella como la muñeca que me regalaron para Reyes», se decía cuando jugaba.

Un día llegó a la comunidad una joven que reunió a todas las mujeres en el centro comunal. Dieula escuchó a su madre decirle a una vecina que aquella muchacha iba a hacer muñecas, y eso, le llamó mucho la atención.

—Quiero aprender a hacer muñecas yo también —le suplicó a su madre tirando de su falda, pero era muy pequeña para estar en el grupo, y eso la entristeció.

Sin embargo, cada sábado, Dieula se paraba en la puerta, o espiaba desde las ventanas para ver a las mujeres mientras hablaban y aprendían a hacer muñecas.

—Esas bolitas que hacen no parecen muñecas. Son feas y dan miedo—le comentaba Dieula a uno de los niños que observaban con ella.

Según avanzaba el trabajo de las mujeres, a Dieula le parecía que esas muñequitas eran muy negras, y que no eran lindas como las que ella veía en la televisión. 

Ella quería una muñeca grande, con el pelo largo y ojos azules, y esperaba que en algún momento empezarían a fabricarlas, pero no, continuaron haciendo esas bolitas negras y feas que no parecían muñecas de verdad.

Una tarde, después de las instrucciones de la maestra, las mujeres empezaron a pegar esas bolitas, y poco a poco les dieron forma y les cosieron conjuntos de ropas de colores. Dieula no alcanzaba a ver bien lo que hacían, pero observaba que estaban muy alegres y ponían mucho empeño en su labor.

Al final de la clase colocaron en una mesa varias de las muñecas que habían hecho para que todas las personas pudieran verlas. 

Ese día Dieula observó algo que jamás había visto. Una de las  muñecas le pareció la más linda, y parecía una princesa, más hermosa que una Barbie. Estaba sorprendida porque la muñeca no era blanca ni de ojos azules. Ella nunca pensó hasta ese día, que una muñeca negra pudiera ser tan linda.

—Quiero tener una de esas hermosas muñecas, porque son muy lindas. Yo quiero una muñeca negra como esa —exclamaba llena de emoción—. Es una muñeca linda y negra, es PRE-CIO-SA.

Su madre, que estaba en el grupo de mujeres, se levantó de su silla y la llamó aparte. Dieula pegó un brinco cuando su madre puso en sus manos una de aquellas muñecas negras. La abrazó contra su pecho con mucha alegría.

A partir de ese día, Dieula comenzó a comprender que las niñas negras también son hermosas.

Por primera vez sintió que sus padres tenían razón al decirle que ella también lo era. La niña entendió que su color de piel y su pelo no la afeaban. 

Dieula era bella como una muñeca negra. Se sentía tan orgullosa del color de su piel que a todas sus amiguitas les decía:

—Si todas esas muñecas negras son tan lindas, todas las niñas negras también somos lindas. Somos muñecas negras.

II

Muñecas Negras RD es una iniciativa que busca el empoderamiento de mujeres y niñas de bateyes de la República Dominicana. Trabajamos desarrollando talleres de fabricación de muñecas mientras abordamos temas relacionados a la negritud, la identidad, la afrodescendencia, cuestiones de género, entre otros. 

Con Muñecas Negras RD se desarrolla una metodología de trabajo grupal que combina aspectos teóricos – prácticos para promover los conocimientos y las capacidades de las mujeres negras.

La discriminación racial es un elemento importante que constantemente afecta a la población afrodescendiente. En Dominicana no es la excepción y más cuando se trata de los dominicanos de ascendencia haitiana. Razón por la cual entendemos es importante trabajar en el empoderamiento sobre la identidad, la autoestima y la afrodescendencia de una manera integral.

Esta iniciativa es una manera de impulsar el debate sobre nuestra identidad como
actoras empoderadas de la realidad.

Otra de las motivaciones que tiene la iniciativa es la generación de recursos económicos por parte de las integrantes, ya que al ser mujeres que sufren de múltiples exclusiones (pobres, negras, bateyeras, apátridas) sus posibilidades de insertarse al mercado laboral son limitadas. Los constantes cuestionamiento sobre la nacionalidad dominicana, la documentación, la identidad personal que les afecta por ser hijas de inmigrantes haitianos, sumado a las limitaciones en cuanto a capacidades técnicas desarrolladas hace más difícil la inserción de las mujeres bateyeras en espacios laborales cualificados. La iniciativa busca abrir oportunidades para construir algo más allá de la asignación social del trabajo a las mujeres negras, se puede ir más allá del trabajo doméstico y explorar las creatividades.

Muñeca Negras nace de la experiencia de 10 años acompañamiento a los dominicanos/as de ascendencia haitiana atreves del movimiento reconoci.do colectivo de jóvenes que luchan en contra de la discriminación racial, de la politica de desnacionalización y la apátrida en la República Dominicana.

 


«Tejedoras de sueños»

Diana Mar (@mar_indigo_), Oaxaca, México

En la región de la costa chica de Oaxaca el tejido es un legado de resistencia entre mujeres que se ha mantenido por generaciones. Las mujeres tejemos frente al telar de cintura los hilos de nuestras historias, luchas y sueños.

FR Mag - “Fury” by Diana Manilla Arroyo
Diana Manilla Arroyo (@diana_manilla)
 FR Mag - “Fury” by Diana Manilla Arroyo 1
Diana Manilla Arroyo (@diana_manilla)

 


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