Semana por los derechos de las mujeres rurales e indígenas y de la soberanía alimentaria
Mujeres campesinas e indígenas del Paraguay manifestaron la problemática en la que viven con una serie de actividades mostrando a la ciudadanía que el hambre y la pobreza extrema están matando a las comunidades. No tienen acceso a la salud y los niños en las escuelas no reciben ni siquiera un vaso de leche con pan.
CONAMURI PIDE PONER LIMITES A LOS SOJEROS QUE DESTRUYEN LA TIERRA EN EL CAMPO
Niños indígenas sufren a causa del hambre
Hasta hoy, en la Plaza Italia (Avda. Rodríguez de Francia y 15 de Agosto), las mujeres y jóvenes que llegaron de diferentes departamentos del país se reúnen, para conmemorar el “Día de la Resistencia Indígena”, el “Día Internacional de la Mujer Rural” y el “Día Mundial de la Alimentación” y también festejar los 9 años de lucha de Conamuri.
La Coordinadora Nacional de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (Conamuri), organizó este encuentro la “Semana por los derechos de las mujeres rurales e indígenas y de la soberanía alimentaria”, con diversas actividades, en especial mostrar a la ciudadanía la importancia de defender una alimentación sana, con productos agrícolas, sin químicos. También que la gente está muriendo en el campo a consecuencia de las masivas fumigaciones con plaguicidas.
Defender la soberanía
“El presidente Lugo debería defender nuestra soberanía alimentaria en defensa de nuestro territorio, va a ser un gran aporte para volver a recuperar todo lo perdido. Se tienen que poner límites, barreras a estos sojeros que están invadiendo, que están atropellando nuestra cultura, fundiendo la agricultura, destruyendo nuestro hábitat, nuestros recursos naturales. Se necesita de una política urgente para modificar esa producción, controlar y de defender las comunidades”, manifestó la dirigente Magui Balbuena.
Oscar Rivas, de Sobrevivencia, dijo que la producción vigente en el mundo está basada en la agroindustria y la agroexportación en los monocultivos, y en el dominio de las grandes corporaciones trasnacionales, que hacen que la verdadera soberanía alimentaria de los pueblos sobre los bienes naturales y el patrimonio cultural vayan perdiéndose, vayan generando procesos de ocupación territorial, procesos de envenenamiento y de destrucción de las fuentes de vida, como el agua.
“La marginación y exclusión social es una lucha del movimiento social agricultor en el mundo, que reconstruye el verdadero protagonismo, en que la producción de alimentos debe ser local”, dijo.
Durante el foro concluyeron que existe un grave problema por la falta de alimentos y de producción. La pobreza extrema y el hambre está matando a las personas en las comunidades, principalmente a los niños. Buscaron también sensibilizar a la ciudadanía sobre cuáles son las alternativas, si un gobierno apoya el trabajo de las organizaciones que tienen interés de recuperar la cultura.




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