Lesbianas sudafricanas expuestas a violación ‘curativa’
Un informe de Action Aid afirma que las lesbianas en Sudáfrica se enfrentan a golpizas y violación ‘correctiva’ pese a las garantías de protección constitucionales. Por Kathambi Kinoti
Tanto en su Constitución como en sus estatutos, Sudáfrica le ha dado al mundo un ejemplo de la igualdad de las personas heterosexuales y heteronormativas. La Constitución nacional prohíbe la discriminación por motivos de orientación sexual y una ley de 1996 legitima las uniones entre personas del mismo sexo.
Sin embargo, las experiencias de las personas no heterosexuales en el país dibujan una realidad diferente. Las lesbianas y personas transexuales son rutinariamente violadas, torturadas y sometidas a otras formas de violencia y humillación. Un reciente informe de Action Aid[1] reitera relatos sobre lesbianas en Sudáfrica que en repetidas ocasiones han sido violadas por hombres a fin de ‘curarles’ el lesbianismo. Algunas de las mujeres que fueron lo suficientemente valientes para declarar o expresar su sexualidad en público y luego de hacerlo sufrieron victimización son:
• Sizakele Sigasa y Salome Massooa, una pareja que en 2007 fue blanco de abuso verbal, violación por varios hombres, tortura y ejecución;
• Zoliswa Nkonyana, una joven de 19 años de Khayelitsha, Ciudad del Cabo, que fue lapidada a muerte afuera de su hogar por una multitud en 2006; y
• Eudy Simelane, de 31 años, ex jugadora de la selección nacional femenina de fútbol proveniente de un municipio de Johannesburgo, quien fue violada y asesinada en 2008.
En Sudáfrica, numerosas lesbianas son blanco de asesinato, violación, golpizas, subyugación, humillaciones y otras formas de violencia por parte de hombres. Esto no es muy diferente a lo que ocurre en muchos otros lugares del mundo. El principal elemento que distingue a esta nación es que, a diferencia de otras jurisdicciones, la no discriminación por motivos de orientación sexual es prohibida explícitamente por la Constitución sudafricana. El Parlamento del país también aprobó una ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, convirtiéndose en la primera asamblea nacional que lo hace en África.
Aunque la letra de las leyes de Sudáfrica pueden proteger a todas las personas independientemente de su identidad sexual, la situación real es casi por completo lo opuesto. Según el informe de Action Aid, sólo el 20 por ciento de los casos de ‘violación curativa’ llega a juicio en un tribunal y, de éstos, apenas el 4 por ciento termina en una sentencia. Ello significa que la policía es negligente y que ni ésta ni los tribunales toman la ‘violación curativa’ con la seriedad que deberían. Sin duda alguna no la consideran un crimen de odio. A pesar de las disposiciones legales, los crímenes contra las personas que abiertamente manifiestan formas de expresión sexual diferentes a la heteronormativa no se investigan ni procesan de manera vigorosa.
La situación sudafricana, tal como es presentada en el informe, resalta la desconexión entre la política y la implementación, entre la ley y la urgencia. Destaca el abismo entre el establecimiento de normas y la transformación de los valores sociales fundamentales. En varios casos, lesbianas que fueron violadas relataron que amistades o familiares cercanos a ellas las habían engañado para que se involucraran en situaciones en las que luego tuvo lugar la violación.
Las violaciones ‘curativas’ suelen preceder al asesinato, lo que lleva a la pregunta de si son realmente ‘correctivas’ y dirigidas a ‘curar’ a las víctimas, o si la intención de los violadores es eliminar por completo a las lesbianas.
El informe considera posibles excusas ofrecidas acerca de por qué los hombres violan a las lesbianas. La justificación predominante es que la violación les ‘curaría’ el lesbianismo a las mujeres. Ello supone que sólo una forma de sexualidad es aceptable: la heterosexualidad. Al parecer, todas las demás formas son anormales y deben ser exorcizadas. Sin embargo, la Constitución sudafricana reconoce y protege a las personas que no son heterosexuales. La brecha entre la ley y la realidad es enorme.
Según el informe de Action Aid, se deberían implementar las siguientes acciones - entre otras - para que la igualdad sea una realidad. El gobierno sudafricano debe:
• Defender la Constitución nacional, la cual incluye leyes que protegen a homosexuales, lesbianas, bisexuales y personas transgénero e intersexuales y defienden su dignidad.
• Firmar la declaración de las Naciones Unidas sobre la orientación sexual y la identidad de género.
• Asegurar que todas las víctimas de violencia sexual sean compensadas adecuadamente.
Aunque con obvios vacíos, las leyes de Sudáfrica reconocen la igualdad de derechos tanto de las mujeres como de los hombres, independientemente de su orientación sexual. El reto consiste en asegurar que los valores fundamentales de la sociedad evolucionen hasta la altura de las aspiraciones contenidas en la Constitución del país.
Nota:
1. Action Aid, Hate crimes: The rise of ‘corrective’ rape in South Africa [Crímenes de odio: El aumento de la violación ‘correctiva’ en Sudáfrica], marzo de 2009, http://www.actionaid.org.uk/doc_lib/correctiveraperep_final.pdf. Comunicado de prensa (en inglés): http://www.actionaid.org.uk/101756/press_release.html.
Fuente:
Notas de los Viernes de AWID
Viernes, 24 de abril de 2009
Traducción del inglés: Laura E. Asturias
Título original: South African lesbians exposed to ‘curative’ rape
http://awid.org/eng/Issues-and-Analysis/Library/South-African-lesbians-exposed-to-curative-rape




Bookmark with: