Conectar lo Global con lo Local: Movimientos de Derechos Humanos de las Mujeres y Crítica de la Globalización
Entrevista a Josefa "Gigi" Francisco, Directora Ejecutiva, Women and Gender Institute (WAGI – Instituto de Mujeres y Género), Miriam College, Filipinas, Coordinadora Regional para el Sudeste Asiático, Development Alternatives with Women for a New Era (DAWN- Alternativas de Desarrollo con las Mujeres para una Nueva Era). October 2002
En esta entrevista, Josefa Francisco habla sobre el trabajo del WAGI, la importancia de la defensa de los derechos humanos de las mujeres en la lucha nacional/local, y de la necesidad de crear fuertes vínculos entre la lucha global y la nacional/local. Explica por qué las feministas del Sur deberían oponerse a la globalización neoliberal, debate sobre algunos problemas con el movimiento de mujeres a nivel global y nacional/local, apunta algunas críticas al discurso de los derechos en el Norte y ofrece sus consejos a las jóvenes feministas.
WHRnet: Háblenos del Women and Gender Institute, o WAGI, y de su trabajo.
Francisco: WAGI es un centro de recursos académicos para las mujeres. Uno de los programas que WAGI ofrece es un curso sobre los derechos humanos de las mujeres. Proporcionamos un certificado no titulado de un curso de diez días cada verano.
¿Por qué ofrecemos el curso? Creemos que ha habido importantes avances en la formalización de ciertos derechos legales para las mujeres. Estos derechos los ha logrado el movimiento de mujeres en el contexto de las conferencias de Naciones Unidas en los 90. Esto no significa que el lenguaje de derechos o los derechos de las mujeres se refiera a todos los aspectos del empoderamiento de las mujeres. Los estándares internacionales de “derechos humanos de las mujeres” son un paradigma insuficiente para garantizar el empoderamiento de las mujeres. A pesar de ello, creemos que es una victoria clave para las mujeres, que determinados derechos formales, que habían sido denegados a las mujeres por los estados, ahora estén reconocidos.
¿Qué valor tienen, pues, para las mujeres estos derechos formales y legales logrados o negociados internacionalmente? El valor recae en los estándares de derechos humanos como puntos de referencia para la mejora del estatus legal a nivel nacional.
WHRnet: Hay quienes dicen que los logros a nivel internacional no son útiles o son insuficientes porque no llegan a los niveles nacionales/locales.
Francisco: El efecto de los estatutos internacionales o los acuerdos internacionales a nivel nacional no es automático. Para que la implementación o el cumplimiento se produzca a nivel nacional y local, necesitamos la implicación de un movimiento de mujeres activo y vibrante. Necesitamos la implicación de los defensores/as de derechos humanos de las mujeres a nivel local y nacional. Sin defensores/as de mujeres que operen activamente a nivel nacional y local, es fácil que los gobiernos escapen al cumplimiento porque los acuerdos internacionales no tienen previsto un régimen de sanciones. No existe un régimen de sanciones en ningún acuerdo sobre derechos humanos.
En la Organización Mundial del Comercio (OMC), cuando los países firman acuerdos, saben que si no cumplen, habrá algún tipo de castigo. Por ejemplo, los países podrían no comerciar con ellos. La amenaza de las sanciones fuerza al cumplimiento por parte de los estados. Si la gente roba millones y se les castiga con sólo dos días en prisión, esto no les disuadirá de cometer tal delito.
Por otra parte, los acuerdos internacionales sobre derechos humanos, incluyendo las declaraciones de las conferencias que emanan de la Asamblea General de las Naciones Unidas, no tienen sanciones, incluso si son legalmente vinculantes.
WHRnet: ¿Por qué los acuerdos de las Naciones Unidas no tienen sanciones?
Francisco: Porque la Asamblea General opera dentro del sistema nación-estado donde la soberanía o el poder político reside en última instancia en el estado. En el caso de la OMC, que es un producto de la globalización, hay un mayor reconocimiento de que los estados pueden ser dirigidos por una institución de gobierno global. La OMC es un ejemplo de la nueva institución global, mientras la Asamblea General de la ONU continúa funcionando en un sistema tradicional pre-globalización de la nación-estado.
Sin embargo, los acuerdos internacionales de derechos humanos contienen sanciones morales. Por ejemplo, si se hace un informe de un país en base a la CEDAW (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer), y se concluye que este país no respeta los derechos humanos de las mujeres, será criticado.
WHRnet: ¿Cuál es la posición de WAGI sobre la globalización?
Francisco: WAGI es crítica con la globalización. Esta claro que la globalización es un proceso de rápida expansión del capital a nivel global y esto es posible por los avances tecnológicos, particularmente las tecnologías de la información y de la comunicación y la biotecnología.
WHRnet:¿Cómo se imaginaría la situación de la gente en los países en desarrollo si el proceso actual de globalización continúa y no se hace nada por ello? ¿Cómo sería nuestro mundo?
Francisco: Definitivamente habrá muchísima exclusión y fragmentación. La mayoría del Sur se fragmentará, y al mismo tiempo, será excluida de las ventajas y los beneficios de la globalización. Estos beneficios están realmente circulando sólo entre las élites.
En este contexto de fragmentación y marginalización, nuestra predicción es que mucha gente se encontrará en el sector informal porque las estructuras y los sistemas que han soportado la producción formal de un tipo diferente se romperán por los procesos acelerados del capital global. Al mismo tiempo que el trabajo se convierte en más informal, los modos de vida tradicionales y modernos (la globaliazación es un fenómeno post-moderno) se volverán más débiles. Si los sistemas de vida desaparecen, se producirá un empobrecimiento generalizado, particularmente para los pobres que tienen su apoyo en estos sistemas. Incluso la clase media se verá afectada por un aumento de contratos y trabajos cada vez más flexibles, mientras el sistema económico y las industrias se reestructuran a nivel nacional porque no pueden competir con algunas de las grandes multinacionales.
Además, las grandes multinacionales dominarán las opciones industriales. Las opciones industriales están ligadas a una serie de industrias informales – por ejemplo, servicios de tecnología de la información, servicios financieros, los seguros, servicios de divisas, biotecnología. Las Filipinas no tienen realmente una industria nacional ampliamente competitiva. Sólo vendemos productos y enviamos nuestros trabajadores más capacitados a las compañías multinacionales como personal de servicios de apoyo financiero, de información y gestión, que se necesitan para mantener la vida de las multinacionales en el Norte.
WHRnet:Mencionó en el pasado que hay una crisis en el movimiento de mujeres – por ejemplo, divisiones entre grupos de mujeres incluso a nivel nacional. En un movimiento de mujeres en crisis, ¿cómo cree que deberíamos responder a las amenazas de este tipo de globalización?
Francisco: Primero, me gustaría aclarar qué tipo de crisis es. Parte de la crisis afecta a temas antiguos como los conflictos de personalidad, la transición de poder entre feministas mayores y jóvenes, las divisiones u orientaciones políticas y la competencia por los fondos. Así que parte del conflicto viene de la continuación de la dinámica de temas antiguos, pero hay ciertamente nuevos temas que contribuyen a la crisis del movimiento de las mujeres en este periodo de globalización. Uno es el tema de la falta de análisis –un análisis teórico y político adecuado que tenga en cuenta los procesos y la dinámica de la globalización. El llamamiento a la soberanía tendrá que estar situado en el contexto de la globalización.
Todavía tenemos que afirmar la soberanía, pero la campaña por la soberanía tendrá que ser sensible a los matices que introducen los nuevos temas y la nueva dinámica en el contexto de los cambios y las tensiones en torno a la globalización. Luchamos contra la élite que dirige el capitalismo en nuestro país. Tenemos que conectar esta lucha global con la lucha local. No creo a aquellos/as que dicen que no hay una lucha global y que la única verdadera lucha es la local. La lucha local es importante, pero no creo a aquellos/as que dicen que no existe tal cosa como la lucha global.
WHRnet:¿Por qué cree que algunas personas en el movimiento de mujeres no consideran la lucha global como tan importante?
Francisco: Esto es por la falta de compromiso teórico y crítico. Algunas personas no ven el nuevo terreno del compromiso crítico y la lucha global. Por ejemplo, WAGI se ha posicionado con el Foro Social Mundial; también apoya las campañas de "Nuestro Mundo No está en Venta". Las estrategias a este nivel son estrategias para hacer caer y descarrilar a la OMC, y parar la expansión del capitalismo global.
¿Por qué no hay un compromiso crítico en las Filipinas y en el Sur? ¿Hay algún fallo a la hora de ver el vínculo entre lo local y lo global? Mucho de ello tiene que ver con el estado del movimiento mundial de mujeres. Parte del problema subyace en el hecho de que las líderes y teóricas del feminismo en el Norte, del llamado movimiento global de mujeres que surge de las conferencias de las Naciones Unidas, estaban todas entusiasmadas con la globalización. No es una cuestión de arrogancia racial; es una cuestión de política de razas porque ellas se beneficiaron de la globalización. Así que la perspectiva del Sur es diferente de su perspectiva. Pero nosotras en el Sur estamos muy vinculadas con las feministas del Norte – esta es la razón por la que tenemos una crisis en el Sur.
Las feministas del Norte parecen estar convencidas de que el proyecto político del movimiento de mujeres es humanizar la globalización. Las feministas del Sur piensan que ellas (las feministas del Norte) se equivocan en el enfoque. La cuestión no es si uno está a favor o en contra de la globalización. Creo que este tipo de dicotomía tan simplista no es constructiva y carece de teorización. También es propagandística. La batalla real no es entre aquellos/as que están a favor y en contra de la globalización; la batalla real es entre aquellos que están a favor de una globalización de tipo neoliberal y aquellos/as que quieren ver un tipo diferente de globalización. Decimos no a una globalización neoliberal, pero podemos vislumbrar una futura alternativa donde haya mayor interdependencia de los países – una que no esté basada en la dinámica del capitalismo global o basada en el liderazgo de las multinacionales.
El lenguaje de los derechos es en parte reflejo del neoliberalismo, pero también contiene las semillas de una cierta transformación. El lenguaje de los derechos puede ser sólo transformador si se expresa con una interrogación crítica de democracia. Sólo se pueden tener derechos dentro de un contexto de genuina democracia. Si la OMC no es democrática, no se puede insistir en introducir los derechos humanos en las reglas de la OMC.
WHRnet:Mencionó antes el antiguo problema de la transición de poder entre las feministas mayores y las jóvenes. ¿Qué consejo daría a las jóvenes feministas?
Francisco: Que sean autónomas. Que creen las condiciones necesarias para ser capaces de decidir y moverse hacia adelante. Soy un poco crítica con la hermandad y la solidaridad del pasado que mantuvo a las mujeres jóvenes bajo el patronato de las mujeres mayores.
Que sean autocríticas de modo que su propia búsqueda de las capacidades, el análisis y la experiencia necesaria no os aparten de la transformación social o de la justicia social.
Vínculos relacionados:
Women and Gender Institute (Instituto de Mujeres y Género)
http://www.comlogik.com/miriamcollege/wagi_main.htm
Development Alternatives with Women for a New Era (Alternativas de Desarrollo con Mujeres para una Nueva Era) http://www.dawn.org.fj
World Social Forum (Foro Social Mundial)
http://www.forumsocialmundial.org.br/home.asp
Our World is Not for Sale (Nuestro Mundo No está a la Venta)
http://www.ourworldisnotforsale.org/




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