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Mujeres Generando Cambios En Oriente Medio Y Norte De África

Mujeres generando cambios en Oriente Medio y Norte de África

NOTAS DE LOS VIERNES: Las recientes revoluciones democráticas en Túnez y Egipto, así como los levantamientos en curso en Libia, Siria, Bahréin y Yemen, revelan los relatos de la gente. Apodadas ‘Primavera Árabe’, las revueltas han tenido diferentes reacciones tanto de gobiernos como de la sociedad civil.

Por Rochelle Jones

Ya se trate de gobiernos derrocados, como en Túnez y Egipto, o la prolongada disidencia civil en Libia, Bahréin, Siria y Yemen, todos los recientes levantamientos en Oriente Medio y Norte de África (OMNA) tienen en común las persecuciones violentas contra civiles con el fin de reprimir su descontento. Cada experiencia ha sido diferente, dependiendo de las realidades locales y las agendas religiosas y políticas de cada país. Sin embargo, la convicción generalizada en que se sustenta la Primavera Árabe[1] en toda la región es que la gente quiere que se respeten, sin distinción alguna, sus derechos y libertades fundamentales e iguales – como los consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.[2] 

Aunque las revueltas no se han tratado específicamente de la igualdad de género, los asuntos tienen claras dimensiones de género y las mujeres han jugado roles fundamentales en la Primavera Árabe. Se han puesto en peligro ellas mismas y a sus seres queridos en aras de la democracia, al mismo tiempo nadando contra las fuertes corrientes de las desiguales dinámicas de género en sus sociedades. En este artículo, AWID examina algunos aspectos de los levantamientos que están teniendo impactos en la igualdad de género y los derechos de las mujeres. 

Las mujeres en los levantamientos 

Siempre que ha habido revueltas, las mujeres han estado ahí[3] – marchan al frente de las protestas y están también al fondo, donde elaboran estrategias, se organizan y usan el ciberespacio para acelerar cambios. En Egipto, su presencia fue muy visible y bien reporteada por los medios de comunicación. Un reportaje describe cómo “las mujeres fueron instrumentales no sólo en las protestas sino en una gran parte de la organización esencial que hizo que la plaza Tahrir pasara de ser un momento a convertirse un movimiento. Las mujeres estuvieron involucradas en organizar la distribución de alimentos, cobijas y ayuda médica”.[4] Los sitios de medios sociales han demostrado ser instrumentales tanto en las etapas iniciales como en mantener el impulso de las revueltas. Las mujeres egipcias, por ejemplo, pudieron compartir información y enlaces a través de Twitter para ayudar a las manifestantes a protegerse contra la violencia sexual en las calles.[5] A Asmaa Mahfouz – una joven activista ahora famosa en Egipto – se le atribuye[6] haber iniciado las manifestaciones masivas en la plaza Tahrir al crear, a mediados de enero, un video en YouTube.com en el que instaba a la gente joven a salir a las calles. 

Por su parte, una mujer tunecina – Lina Ben Mehenni – fue reportada como la primera en compartir información sobre los acontecimientos en Túnez por medio de mensajes en Twitter y bitácoras.[7] Descrita como una “revolución de clase media”[8] (el producto interno bruto tunecino casi duplica el de Egipto), una tensión a punto de estallar en Túnez saltó a la palestra después de que un joven universitario, en un acto de desesperación, se prendió fuego en la calle. Las mujeres en Túnez están bien educadas y gozan de muchos derechos que no se les reconocen a las mujeres en otros países de la región de OMNA, como los consagrados en el Código de Estado Personal que garantiza su acceso a la anticoncepción, derechos relacionados con el aborto e igual remuneración, además de prohibir la poligamia y los matrimonios infantiles.[9] La participación de las mujeres en la revolución tunecina fue alta. Al igual que en Egipto, ellas estuvieron hombro a hombro con los hombres, portando pancartas y mantas y exigiendo el fin del régimen autocrático. 

En Bahréin, un gran número de mujeres se reunió en la plaza Perla para protestar contra el régimen. Exigieron “sus derechos políticos y humanos, dando discursos y recitando poemas... [Ellas estaban] rescatando a las personas heridas debido a la fuerza excesiva utilizada por las fuerzas de seguridad bahreiníes, documentando las brutalidades cometidas contra manifestantes y hablando con varios medios de comunicación”.[10] “Hay signos crecientes de que la policía, los antidisturbios y las fuerzas especiales de seguridad están deteniendo y maltratando cada vez a más mujeres. Se las mantiene incomunicadas, se las obliga a firmar falsas confesiones o se las amenaza con violarlas... Muchas de ellas se han quejado de que las han golpeado duramente mientras estaban detenidas y una mujer periodista fue golpeada de forma tan brutal que ya no puede andar”.[11] 

En Yemen, donde las fuerzas de seguridad también han estado disparando y matando a manifestantes, millares de mujeres hicieron una manifestación cuando el Presidente Saleh dijo que no era islámico que las mujeres se unieran a los hombres en las protestas antigubernamentales.[12] En Siria, donde 30 manifestantes fueron muertos en las recientes persecuciones y se ha reportado que más de 800 personas han sido asesinadas en las manifestaciones,[13] las mujeres están saliendo masivamente a las calles en manifestaciones sólo de mujeres, arriesgándose a detención, golpes, humillación y amenazas. Ante la creciente violencia, “las activistas han organizado una manifestación de Mujeres Libres en solidaridad con las personas detenidas o asesinadas. Las protestas sólo de mujeres en pueblos de todo el país han llevado al esfuerzo por dar a conocer al mundo lo que está ocurriendo en Siria”.[14] 

En Libia, a pesar de la violenta guerra civil en curso y la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), las mujeres también han participado activamente en la revolución. Ellas estuvieron haciendo estrategias y organizándose desde el principio en la capital rebelde de Benghazi – “trabajando junto a los hombres para mantener a los rebeldes luchando, la sociedad y la economía funcionando y el levantamiento visible. Se han abandonado empleos diurnos, reemplazándolos por un espíritu de trabajo voluntario que ha conducido a comités especiales e instituciones democráticas incipientes”.[15] En marzo, las mujeres también hicieron una manifestación en las calles de Benghazi cuando guardias de seguridad se llevaron a Iman al-Obeidi después de que ella dijo a periodistas extranjeros en el hotel Rixos en Trípoli que 15 miembros del ejército de Gaddafi la habían violado.[16] 

“La sociedad no cambia en 15 minutos”[17] 

En la Primavera Árabe se han identificado dos distintas olas de levantamientos.[18] Las revoluciones tunecina y egipcia, que son la primera ola, se caracterizaron por acciones pacíficas organizadas y llevaron al derrocamiento de los gobiernos en un periodo relativamente corto. 

En Túnez y Egipto, los derechos de las mujeres están ahora en una encrucijada. El cambio político trae consigo posibilidades mixtas para las mujeres. Se estima que las mujeres conformaron el 20 por ciento de manifestantes en la plaza Tahrir de Egipto,[19] permanecieron hombro a hombro con los hombres durante 18 días y lograron derrocar un régimen que había gobernado por 30 años. Sin embargo, cuando 300 mujeres volvieron a la plaza Tahrir el Día Internacional de las Mujeres para exigir igualdad de derechos en el nuevo Egipto, fueron atacadas por un grupo de hombres que las desalojaron de la plaza por la fuerza diciéndoles “regresen a casa, que es su lugar”.[20] A nivel de gobierno, el nuevo Primer Ministro egipcio, Essam Sharaf, nombró a una sola mujer a su Gabinete y estableció un comité para que se ocupe del adelanto de las mujeres. Activistas egipcias por los derechos de las mujeres han expresado sus preocupaciones, comparando la situación con el sistema de cuotas parlamentarias del régimen anterior que no hizo nada para empoderar a las mujeres.[21] 

De manera similar, una manifestación post-revolución de grupos de mujeres en Túnez fue hostigada por “maleantes” que gritaban “¡las mujeres en la casa, en la cocina!”.[22] En vista de que las mujeres participaron en todos los niveles de la sociedad durante el régimen de Zine al-Abidine Ben Ali, sucesos como éstos generan temores respecto a retrocesos en los derechos de las mujeres y sobre el auge del conservadurismo o del islam político como resultado de la revolución. Se ha dicho que legislación controversial, como la de igualdad del derecho al divorcio que fue aprobada en 2000, podría pronto estar bajo la presión de legisladores islamistas.[23] 

La segunda ola describe los levantamientos en Siria, Libia, Yemen y Bahréin, que se han caracterizado por “fuertes medidas represivas del régimen usando tanques, francotiradores, tractores y gases nocivos”,[24] y las mujeres están pagando el precio por su participación en las revueltas. 

Se ha planteado que la participación de las mujeres en las protestas en Bahréin fue un motivador clave de la represión gubernamental.[25] Al principio, ellas seguían llegando a las protestas pues era obvio que las autoridades estaban seleccionando físicamente a los hombres en las persecuciones. Las mujeres pudieron usar esta relativa ‘impunidad’ para su ventaja,[26] pero tienen más miedo desde que la brutalidad aumentó y también ellas se han convertido en blancos físicos y políticos. “Millares de mujeres están en malas condiciones psicológicas debido a amenazas, intimidaciones y temor a sufrir heridas, ser detenidas y perder sus empleos y estudios”.[27] Más de cien mujeres bahreiníes han sido arrestadas y el Centro de Bahréin para los Derechos Humanos ha reportado que muchas parientes de las personas buscadas por las autoridades han sido atacadas para obligar a esos familiares a entregarse. Las mujeres también han sido acosadas y humilladas en puestos de registro.[28] 

Las posibles repercusiones a más largo plazo de la segunda ola de levantamientos para los derechos políticos, económicos y sociales de las mujeres no están claras en vista de las violaciones a los derechos humanos que están ocurriendo ahora mismo. El futuro de estos levantamientos podría no ser determinado exclusivamente desde el interior de sus propias fronteras, como lo ha demostrado la intervención de Estados Unidos y la OTAN en Libia. El pasado marzo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizó la controversial zona de exclusión aérea de la OTAN sobre Libia, pero esto no se dio sin divisiones internas entre los miembros acerca de cuál debería ser el rol de la OTAN.[29] Desde entonces, la intervención ha sido criticada por usar la retórica de la intervención humanitaria como pretexto para un cambio de régimen.[30] 

Tiempo para la unión 

Viendo en retrospectiva los levantamientos de la primera ola, activistas tunecinas y egipcias por los derechos de las mujeres enfrentan un terreno interesante y de retos a futuro. Después de haberse movilizado y ejecutado estrategias exitosamente durante las revoluciones, ahora tendrán que seguir luchando contra las barreras de género en su camino. Grupos defensores de los derechos de las mujeres enfrentarán escrutinio respecto a si están abrazando ideales demasiado ‘occidentales’ para las mujeres y también podrían ser acusadas de que sus demandas a favor de los derechos de las mujeres son divisivas en tiempos cuando la unión es crucial. 

Es probable que los poderes políticos y económicos internacionales jueguen un rol importante en los resultados de las revueltas de la segunda ola, como en Libia y Bahréin – particularmente si dichos países revisten una importancia estratégica para esos poderes (Libia, por ejemplo, que es de gran interés para Europa y Estados Unidos por tener las reservas más ricas de petróleo en África). Desafortunadamente, las complejidades que enfrenta cada uno de los países de la segunda ola implican una incertidumbre constante para las mujeres. Hasta que cada conflicto llegue a alguna conclusión, ya sea reforma o revolución, las activistas por los derechos de las mujeres sólo podrán continuar haciendo lo que han hecho desde el inicio de la Primavera Árabe: lo mejor que puedan. 

Notas: 

  1. Revoluciones y protestas en el mundo árabe de 2010-2011.
  2. Declaración Universal de Derechos Humanos.
  3. Russeau, Simba, ‘Primavera Árabe: delante de todo hombre hay una mujer’, IPS, 18 de mayo de 2011.
  4. Rice, Xan, ‘The Arab spring’ [La primavera árabe], 13 de mayo de 2011.
  5. Radio Nacional Pública, ‘Women Play Vital Role In Egypt’s Uprising’ [Las mujeres juegan rol vital en levantamiento de Egipto], 4 de febrero de 2011.
  6. Mekay, Emad, ‘Codo a codo con los hombres en las calles árabes’, IPS, 11 de febrero de 2011.
  7. Ibídem.
  8. Goldstein, Eric, ‘A Middle Class Revolution’ [Una revolución de clase media], Human Rights Watch, 19 de enero de 2011.
  9. AFP, ‘Tunisian women fear Islamist return’ [Las mujeres tunecinas temen retorno islamista], 25 de enero de 2011.
  10. Agencia de Noticias Ahlul Bait, ‘Full Story about Bahraini Detained Women who Face Torture and Humiliation for Participating in Peaceful Protests’ [Historia completa sobre mujeres bahreiníes detenidas que enfrentan tortura y humillación por participar en protestas pacíficas], 14 de mayo de 2011.
  11. Cockburn, Patrick, ‘Violento ataque del régimen de Bahréin a las mujeres que luchan por la democracia’, 2 de junio de 2011.
  12. Al Jazeera, ‘Yemeni women protest over Saleh criticism’ [Mujeres yemeníes protestan por crítica de Saleh], 16 de abril de 2011.
  13. Oweis, Khaled Yacoub, ‘Syrian forces shoot dead 30 in protests’ [Fuerzas sirias matan a 30 en las protestas], Reuters, 20 de mayo de 2011. Ver también: ‘Al menos 88 mueren en sangriento día de protestas’, Reuters, 22 de abril de 2011.
  14. Beaumont, Peter, ‘Syria’s defiant women risk all to protest against President Bashar al-Assad’ [Mujeres desafiantes de Siria arriesgan todo para protestar contra el Presidente Bashar al-Assad], The Guardian, 21 de mayo de 2011. Ver también: Mundo Árabe, ‘Cientos de arrestados en Siria tras las protestas contra el régimen de Asad’, 13 de abril de 2011.
  15. The National, ‘The Women Fighting, Organising, Feeding and Healing Libya’s Revolution’ [Las mujeres luchan, se organizan, alimentan y sanan la revolución de Libia], 25 de marzo de 2011.
  16. Tran, Mark, ‘Woman allegedly raped by militia has been freed, says regime’ [Mujer supuestamente violada por soldados fue liberada, dice el régimen], The Guardian, 27 de marzo de 2011.
  17. Frase tomada de: Power, Carla, ‘Silent No More: The Women of the Arab Revolutions’ [No más silencio: Las mujeres de las revoluciones árabes]. Revista Time, 24 de marzo de 2011.
  18. Hudson, Leila y Baun, Dylan, ‘The Arab Spring’s second wave’ [La segunda ola de la Primavera Árabe], Al Jazeera, 16 de mayo de 2011.
  19. Bialer, Jake, ‘Egypt Women Show Courage Participating In Mubarak Protests’ [Mujeres de Egipto muestran valentía al participar en protestas contra Mubarak], Huffington Post, 2 de febrero de 2011.
  20. Amin, Shahira, ‘Women look at the new Egypt’ [Las mujeres miran el nuevo Egipto], TrustLaw, 2 de abril de 2011.
  21. Power, Carla, ‘Silent No More: The Women of the Arab Revolutions’ [No más silencio: Las mujeres de las revoluciones árabes]. Revista Time, 24 de marzo de 2011.
  22. Ibídem.
  23. Coleman, Isobel, ‘Is revolution in MidEast bad for women's rights?’ [¿Es mala para las mujeres la revolución en Oriente Medio?], Muslim Women News, 2011.
  24. Ibídem, nota 18.
  25. Ibídem, nota 10.
  26. Ibídem, nota 4.
  27. Ibídem, nota 10.
  28. Centro de Bahréin para los Derechos Humanos, ‘Violence Against Women in Bahrain’ [Violencia contra las mujeres en Bahréin], 3 de junio de 2011.
  29. Al Jazeera, ‘NATO’s intervention in Libya’ [La intervención de la OTAN en Libia], 27 de marzo de 2011. Ver también: Arteaga, Félix, ‘La OTAN en Libia’, 22 de junio de 2011.
  30. Ali, Tariq, ‘Libya is another case of selective vigilantism by the west’ [Libia es otro caso de Occidente tomando selectivamente la justicia por su propia mano], The Guardian, 29 de marzo de 2011. Ver también: BBC Mundo, ‘Libia: más que una zona de exclusión aérea’, 18 de marzo de 2011.

Fuente: Notas de los Viernes de AWID, 1 de julio de 2011. Traducción del inglés: Laura E. Asturias. Título original: ‘Women making change in the Middle East and North Africa’.

Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: AWID

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