La Nueva Agencia De Género ¿será Mejor?
La Organización de las Naciones Unidas está debatiendo la creación de un nuevo organismo responsable de los temas de género que reemplazará a los actuales. No están definidas sus características principales y hay serias posibilidades de que una iniciativa originalmente concebida como avance se transforme en retroceso para la protección y salvaguarda de los derechos humanos de las mujeres. Se habla de Michelle Bachelet como candidata.
Por Sandra Chaher | 27.1.2010
'Estamos preocupadas' señaló Junia Puglia, vicedirectora de UNIFEM Cono Sur, durante un encuentro con organizaciones locales de mujeres realizado la semana pasada en Buenos Aires. 'Nos inquieta sobre todo el cambio de perfil que podría tener la agencia, que desaparezca la instancia de implementación de proyectos, y hay un riesgo importante de que esto suceda.'
Puglia tuvo diversas reuniones en Uruguay y Argentina como parte del proceso iniciado desde UNIFEM (Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer) para acompañar el cambio propuesto desde las entrañas mismas de la ONU. En el año 2006, el secretario general anterior de las Naciones Unidas, Kofi Annan, nombró un Panel de Alto Nivel en Coherencia que debía hacer propuestas para reestructurar la arquitectura de la ONU. Una de las recomendaciones fue que se hiciera un cambio en la forma de llevar el tema de género, se unificaran esfuerzos y hubiera una instancia organizacional empoderada con personal y presupuesto.
En respuesta a esta propuesta, la 63era Asamblea General de la ONU decidió, en septiembre del 2009, la unificación de cuatro organismos dedicados actualmente a temas de género dentro de la ONU y puso en marcha el proceso que debería culminar en la próxima Asamblea General de abril del 2010. En ese encuentro de países deberá decidirse cómo será el nuevo organismo, que se espera que esté funcionando ya en el segundo semestre del 2010.
La base de la discusión que recién empieza a darse, aunque los tiempos apremian, es un documento realizado por el actual Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki- moon, en diciembre del 2009 en el que se recogen las propuestas que deberían votarse en la asamblea de abril. Antes de eso, en marzo del 2010, el tema será discutido durante la 54ta sesión de la Comisión sobre el Estatus de la Mujer, que se realizará también en Nueva York. Las reuniones que las funcionarias de UNIFEM están teniendo con gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y parlamentarias/os de los países del Cono Sur tiene que ver con informar, y alertar, sobre este proceso en marcha.
Hay tres aspectos fundamentales de la nueva entidad sobre los que hay dudas en cuanto a su concreción: estructura del nuevo organismo, perfil y presupuesto. Sobre la estructura, está decidido que concentrará la tarea actual de cuatro agencias: UNIFEM, OSAGI (Oficina de la Asesora Especial del Secretario General para Asuntos de Género), DAW (División de las Naciones Unidas para el Avance de las Mujeres) e INSTRAW (Instituto Internacional de Investigación y Entrenamiento para el Avance de las Mujeres), pero se desconoce la jerarquía que tendrá dentro del organigrama de las Naciones Unidas. Una de las propuestas que circulan –presente en el documento del secretario general y apoyada por las organizaciones de mujeres- es que tenga más autoridad; esto implicaría que fuera dirigida por una subsecretaria general (Inés Alberdi actualmente es directora ejecutiva de UNIFEM) con acceso directo al secretario general de la ONU. Pero esta moción cuenta con oposición dentro mismo de la estructura de las Naciones Unidas, de parte de otras agencias de financiamiento que temen ver recortados su poder y recursos.
Ligado a la jerarquía está el aspecto de la estructura. Hay países (un grupo de los más desarrollados), y también agencias de la ONU, que quieren que el nuevo organismo sea sólo de asesoría técnica, con lo cual desaparecería la implementación de proyectos desarrollada por UNIFEM. 'Esta propuesta implicaría una reducción presupuestaria y se desarrollaría conjuntamente con un proceso de transversalización del enfoque de género en las demás estructuras de la ONU' explicó Puglia durante el encuentro con integrantes de organizaciones de mujeres locales, que se mostraron resistentes a este último aspecto señalando que 'hablar de transversalización diciendo que todos y todas se van a apropiar del enfoque de género muchas veces implica que nadie finalmente lo haga'. Pero el aspecto más preocupante fue la posibilidad de que no se prolongue la ejecución de proyectos que actualmente lleva adelante en cada país UNIFEM, apoyando la tarea de gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. De hecho, no es posible garantizar el futuro de los proyectos actualmente en curso más allá de mitad del 2010.
El tercer aspecto, ligado a los otros dos, es el presupuesto que tendría la nueva agencia. 'El documento del secretario general habla de 500 millones de dólares, y dice que 127 se destinarían a sostener la estructura de la nueva agencia y serían provistos por la ONU. En cambio, los 375 que serían para implementación de proyectos deberían salir de las donaciones de los países al nuevo organismo.
'Nosotros hacemos otra propuesta: que el presupuesto sea de un billón de dólares, que la parte operativa esté asegurada en un mínimo también por la ONU, y que se regule la capacidad de captar fondos por región. Porque sino sucede que queda todo en la posibilidad de que cada región consiga fondos y ahí América Latina sale perjudicada, porque hoy los recursos van fundamentalmente a África, y dentro de América lo prioritario es el Caribe' alerta Mabel Bianco, presidenta de FEIM (Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer) y punto focal de GEAR (gender + equality + arquitecture + reform), una campaña internacional de más de 300 ong’s que están tratando de incidir en la reforma de la arquitectura de la ONU.
La argentina Ana Falú, directora de UNIFEM Cono Sur hasta el año pasado, alerta también sobre los fondos voluntarios y la necesidad de discutir cómo se mide el mayor o menor compromiso de un país con la protección de los derechos de las humanas. Si no hubiera regulación, alerta Falú, 'Argentina sería un país que dejaría de inmediato de recibir apoyo. Lo que nos hace preguntarnos si la igualdad de derechos de las mujeres está estrictamente vinculado a los indicadores de producto bruto per cápita'.
Otro aspecto señalado en un documento de GEAR es la falta de mención al rol de la sociedad civil en la nueva estructura. UNIFEM nació en 1976 como parte del esfuerzo de las Naciones Unidas por jerarquizar los temas de género y dar una respuesta a los reclamos crecientes de las organizaciones de mujeres. Sin embargo, estas voces no tuvieron espacio dentro de la estructura. 'Actualmente, hay organismos asociados a las Naciones Unidas, como el Fondo Global de Lucha contra el Sida, en el que las organizaciones de la sociedad civil tenemos voz y voto en el directorio. Ésa es la estructura que proponemos para la nueva agencia' señala Bianco.
Si los principales escollos se resolvieran, llegaría el momento de discutir quién presidirá la nueva agencia. Habría consenso internacional para que sea una representante de África o de América Latina, y debería ser alguien con una fuerte presencia internacional. Si bien África viene tejiendo la madeja hace tiempo, desde América Latina se baraja la posibilidad de ofrecerle la candidatura a Michelle Bachelet, después que termine su mandato en marzo del 2010.
Mientras tanto, las organizaciones de la sociedad civil empezaron su trabajo de incidencia sobre los gobiernos, para alertar e influir en las decisiones pendientes en el poco tiempo que queda.
Artemisa Noticias



